La última vez que escribí sobre la narradora artemiseña Olga Montes Barrios la vinculé a cierta historia con la llamada Inteligencia Artificial y la valoración profunda que esta hacía acerca de uno de sus relatos.
Aquella valoración al detalle dejaba en claro que aquel relato podía ubicarse en la más exigente antología, junto a cualquier obra de los inmensos Julio Cortázar y Juan Rulfo.
He querido recordarlo ahora en que esta mujer, muy joven aún y no muy amiga de los homenajes, será homenajeada en el Festival de Tradiciones Artemisa Mestiza, a celebrarse entre los días 21 y 23 de agosto.
A Olga la vi nacer en los Talleres Literarios, de la mano del dramaturgo, promotor y profesor Luis Carmona Unas. Creció rápido y muy bien. Fue ganando premio tras premio y, más que premio, fue creciendo en el modo de contar sus historias y de moverse por diferentes géneros literarios.
Cuando ya parecía sentada exclusivamente en los más diversos espacios literarios, se propuso incursionar en el universo audiovisual y, después de probar suerte en cuentos y teleplays, decidió jugársela el todo por el todo en una larga telenovela nombrada Mujeres de café, una obra que busca dignificar el papel de las trabajadoras del campo en una región campestre de su Artemisa.
Olga nos ha regalado textos de primera calidad como Desnuda ante el espejo, Danza con papalotes, Chimbe y Uva y el jardín de los caramelos, entre otras, las cuales demuestran su ductilidad creativa y una pasión por la escritura que no la detienen estos tiempos de escasez y de largos apagones, letales para el entusiasmo creativo de cualquier escriba que no tenga el empuje de esta mujer, orgullo de su provincia y de Cuba.
Recuerdo haber escrito en la última ocasión que hablé de ella, que a veces Olga, por verla desandar por nuestras calles, como una artemiseña más, no nos parecía una escritora tan grande como otras bien conocidas.
Falsa impresión. Olga Montes Barrios es una escritora de altos quilates. En esa parte la valoración de la Inteligencia Artificial y la inteligencia del lúcido lector lo tienen bien claro.
Rendirle homenaje ahora en el Festival de Tradiciones Artemisa Mestiza, junto a Los Cuenteros y la entrañable actriz Graciela González, es rendirnos también un gran homenaje a nosotros mismos.


