En uno de sus mejores relatos, Un suceso sobre el puente del riachuelo del Búho, el escritor norteamericano Ambrose Bierce cuenta la historia de un soldado que, a punto de ser ahorcado, escapa milagrosamente, cruza lugares muy complicados, llega a su casa y, cuando entra, se detiene a contemplar dulcemente la belleza de su esposa.
De pronto una sacudida brutal en su cuello lo deja en tinieblas. En verdad nunca escapó del lugar donde sería ejecutado, toda su fuga y reencuentro con ella ocurrió en la cabeza del condenado en menos de un minuto.
La muerte fue macabra con el personaje de Bierce. Lo ha sido ahora con el escritor guanajayense Humberto Casals, aunque en verdad le concedió más plazo que a la trágica criatura de Bierce.
Le concedió el plazo suficiente, no mucho más, para que escribiera el libro sobre su esposa la escritora Marilú Rodríguez Castañeda el cual terminó presentando en la más reciente Feria del Libro en Artemisa.
Pasión por la literatura Vida y obra de Marilú Rodríguez Castañeda, publicado por el sello editorial Unicornio, terminó siendo el canto de cisne de Humberto, pero, sobre todo, la promesa cumplida a su esposa Marilú.
Nunca lo escuché pronunciar la frase: » Ya puedo morir tranquilo, cumplí con ella». Pero estoy seguro que la pronuncio muchas veces.
Quienes vimos a Humberto en los predios de la Feria no imaginamos que su final estaba al doblar la esquina. Nada hacía sospecharlo. Estaba engañosamente repleto de vida y proyectos.
En el Álbum Kafe me invitó generosamente a una cerveza, conversamos, reímos en un tiempo donde reír es casi un lujo. Pero la muerte, que a veces entrega plazos que no prorroga, lo contemplaba desde muy cerca y, como en el cuento de Bierce, por fin apretó rabiosamente la cuerda y lo sumió en la eterna oscuridad del tiempo.


