En una velada que fusionó el arte, la historia y el compromiso generacional, el Parque Libertad de Artemisa se vistió de gala esta noche para conmemorar el Día Internacional de la Juventud y rendir tributo al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en vísperas del centenario de su natalicio.
El evento, que congregó a decenas de jóvenes y familias artemiseñas, tuvo como principal atractivo la presentación de la agrupación local Son Aray, cuya música se convirtió en el vehículo perfecto para celebrar la identidad cultural cubana.
El parque, un espacio cargado de simbolismo para los artemiseños, fue el escenario idóneo para esta doble celebración.
La cita de esta noche no hizo más que reafirmar ese vínculo histórico, convirtiendo la velada en un acto de reafirmación de los ideales martianos y fidelistas, especialmente en un año tan significativo.
La juventud artemiseña, protagonista indiscutible de la noche, respondió con entusiasmo a la convocatoria. El concierto del septeto Son Aray demostró una vez más que la cultura es un pilar fundamental para la transmisión de la memoria histórica.
La presentación de la banda se convirtió en un homenaje a la música cubana, revitalizando el espíritu de unión y celebración comunitaria que caracteriza al Parque Libertad, un sitio donde la música y el baile suelen ser el alma de las festividades.
Gleyvis Cuello Ramírez, representante del grupo, comentó que son una joven agrupación que apuesta por la música tradicional cubana, y aseguró que no hay mejor manera de festejar a los jóvenes y a nuestro Comandante, que preservando el patrimonio cultural que también gracias a él Cuba logró.
Por otro lado, Aracely Barroso, quien fue parte del público presente, agradeció el espacio y la buena música allí bailada.
Con esta emotiva jornada, Artemisa no solo celebró a sus jóvenes, sino que encendió la llama del recuerdo y el compromiso con el legado de Fidel. La combinación de la música de Son Aray y la carga histórica del Parque Libertad brindó una velada inolvidable, donde el futuro ratificó que se mantendrán fieles a la máxima de que son ellos los llamados a mantener viva la obra de la Revolución y a llevar el nombre de su tierra con orgullo.





