Oro, plata y bronce, porque una reina merece y conquista todos los colores posibles; ese fue el tributo a Cuba de la badmintonista Taymara Oropesa, en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
Ese fue el regalo que dedicó a su pequeña Samira, de quien no ha podido estar cuán cerca quisiera, por los entrenamientos y competencias. Y fue también su propio regalo, tras las preseas de plata en la lid individual de las dos ediciones anteriores del certamen múltiple.
Ahora, la holguinera que ha comenzado a echar raíces en tierra artemiseña, no solo se tituló campeona entre las damas, sino que agregó medalla de plata en la modalidad de dobles y bronce en la de dobles mixtos.
El Pabellón de Tenis de Mesa del Parque del Este, sede del torneo de bádminton de estos Juegos, vio cómo la cubana se convertía en protagonista, sola, en dupla con Erly Cabrera y en pareja con Roberto Carlos Herrera.
Cuba ocupó la tercera posición en el medallero del bádminton, con las tres preseas de las que participó Taymara. Por delante quedaron las dos potencias de este deporte en la región: México y Guatemala.
Sin embargo, los retos no terminan para la mejor badmintonista cubana de todos los tiempos: en 2027 le aguardan los Juegos Panamericanos de Lima, y su sueño de lograr una plaza para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Romántico como Jean Valjean, aventurero como el Che, alguien que disfruta cuando hace un bien (como quería Martí), y aprendiz de periodista hasta el fin de mis días


