Pesa, como siempre, la obra que desempeñan en la sociedad, pero la condición de colectivo Distinguido Nacional que recibió este 12 de agosto, el Tribunal Provincial de Artemisa y su homólogo en el municipio de Guanajay, solo se conquista con acciones voluntarias, unidad, apoyo a tareas sociales, donaciones y el paso firme cuando la Patria convoca.
Según Didier Martínez Oceguera, miembro del ejecutivo de la sección sindical, son 75 afiliados en el Tribunal que asumen jornadas voluntarias en el hospital Ciro Redondo, donan sangre incondicionalmente, envían aportes a damnificados e interactúan con reclusos, en función de su reinserción social, entre otras acciones.
Esta vez, junto al reconocimiento de manos de Aydil Martínez Cuesta, secretaria del Sindicato de Administración Pública en la provincia, la sección sindical recibió el bono por el Cumplimiento del Aporte Especial a la Patria.
Y entre arte del bueno con jóvenes solistas y pequeños colmeneros, la pintura fue también protagonista con la voluntad de “Yo pinto a Fidel”, un concurso que involucró a los niños de los trabajadores del Tribunal provincial, en una jornada que dedicaron al centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Se le escuchó a Ismaray Hijonosa Pérez, presidenta del Tribunal en el territorio, hablar de compromiso de los trabajadores, de lealtad, sacrificio y ejemplo personal, de seguir a Martí y a Fidel, los dos cubanos más universales que en diferentes siglos nos dotan del orgullo de ser cubanos”, expresó emocionada.
Alexander Valdés Valdés, miembro del Buró provincial del Partido, Oscar Manuel Silvera Martínez, presidente del Tribunal Supremo Popular, Ricardo Concepción Rodríguez, el gobernador, entre otros directivos, acompañaron al colectivo, que recuerda la impronta del hombre que no muere, y con este aniversario 100 sigue siendo reflejo de justicia y honestidad, dos de las cualidades que definen a la familia de los tribunales.
Como quien asegura el futuro, una de las más jóvenes presidentas de un Tribunal municipal en Cuba, Bárbara Lucía Pérez González, quien dirige el gremio en Guanajay, demuestra que se puede, siempre que el ejemplo brote desde la toga; por ello regresa a su sala con el Distinguido Nacional, en busca de compartir con sus 17 trabajadores el lauro de la unidad sindical y trabajo colectivo.
Durante estos días de agosto las obras de pintura de los hijos de los encargados de impartir justicia en Artemisa, anima el vestíbulo de la institución, junto a una exposición de libros, con la garantía de sentir a Fidel como un guía, a pesar de la distancia física.







