Un incipiente pero activo proceso de alianzas y licitaciones con el sector privado, busca abrir nuevas oportunidades de gestión y transformar los servicios de las instalaciones hoteleras, extrahoteleras y de campismo popular de la provincia, en sintonía con las 176 medidas aprobadas para dinamizar la economía nacional en el sector turístico.
Silvio Quiján Alfonso, delegado del Ministerio de Turismo (Mintur) para el territorio, ofreció detalles sobre la orientación, recepción, y revisión de las propuestas. “Hemos recibido de dos a tres cartas de intención para asumir los hoteles, por micro, pequeñas y medianas empresas”, precisó Quiján Alfonso, subrayando que se priorizan los actores no estatales de la localidad.
En las instalaciones de la provincia, la gestión más promovida por las cadenas hoteleras como Cubanacán e Isla Azul es la asociación económica. “Sería como una administración de ambas partes, donde el sector privado entra con el capital y el estatal posee el inmueble y garantiza el colectivo laboral”, describió.
“La Delegación del Mintur actúa como asesor metodológico, verificando la idoneidad de los interesados y acompañándolos hasta la negociación final”, señala.
Quiján Alfonso refiere que el proceso de licitación tiene plazos de respuesta y, sobre todo, está sujeto al marco legal que está siendo actualizado, con inmediatez.
Actualmente, la provincia cuenta con 1 284 trabajadores en el sector y todas sus instalaciones turísticas están funcionando con diversas modalidades (pasadía, alojamiento).
Las Terrazas opera con ocho instalaciones extrahoteleras de manera cooperada. El Ruanda y Angerona, en Artemisa, y el Di Tú, de San Antonio de los Baños, entre otros, ya son gestionados bajo la nueva modalidad con la participación de trabajadores por cuenta propia (TCP) y empresas privadas.
Esta transformación, que ya tiene interesados en los hoteles Las Yagrumas, en el Ariguanabo, además de Moka y Soroa, en Candelaria, y la base de campismo La Altura, en Bahía Honda, debe potenciar servicios de calidad de manera más sistemática, argumenta el delegado.
“Para ello es indispensable que quienes liciten sean capaces de garantizar la independencia energética y asegurar vías de transporte que faciliten la funcionabilidad de las instalaciones turísticas, afectadas grandemente por esas limitaciones”, acotó.

