Si de hazañas se trata, siempre habrá que mencionar la de la canoísta Yarisleidis Cirilo Duboys, en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, y no solo por coronarse en las tres pruebas que disputó.
Desde luego, la guantanamera que entrena en la presa La Coronela, cuartel general del canotaje y el remo, sede de la pista acuática José Smith Comas, ubicada en Caimito, partía como favorita en el C-1 a 200 metros: tanto así que sacó más de un bote de distancia a la medallista de plata.
Por si no bastara, esa propia jornada unió fuerzas con José Ramón Pelier en la canoa mixta sobre 500 metros, y estampó un tiempo de 1:56.41, para superar ampliamente a las parejas de México (2:02.2) y Colombia que entraron a continuación (2:03.89).
Sin embargo, lo verdaderamente asombroso resultó el oro en la prueba del C-2 a 500 metros, junto a su hermana materna Diorgina Castillo Duboys.
Sucede que Diorgina apenas rebasa los 18 años, es canoísta, pero jamás habían remado juntas. En julio, Cuba vivó la amarga noticia de la deserción de nueve de los 12 integrantes del equipo a la III Copa del Mundo y el Campeonato Panamericano en Montreal.
Entonces, Yarisleidis necesitaba a una nueva compañera, y ella misma la propuso. Cuentan que antes de llegar a la presa El Rincón, solo practicaron tres veces. Pero en la competencia les sacaron más de un bote a sus rivales.
Ahora la medallista de bronce olímpica en París 2024 y campeona del mundo en 2022 y 2023, tiene una hermana de sangre junto a ella para seguir protagonizando hazañas sobre las aguas de todo el planeta.
Romántico como Jean Valjean, aventurero como el Che, alguien que disfruta cuando hace un bien (como quería Martí), y aprendiz de periodista hasta el fin de mis días


