Basta que cualquiera se asome a leer el texto de la primera caricatura de la exposición Havanauto de fe (124 dibujos de Nuez sobre el Periodo Especial) y ya la risa irrumpe de inmediato en el rostro del espectador.
Y no deja de acompañarlo esta sensación tan gratificante porque las obras, además de sus picantes trazos y textos, nos recuerdan los avatares de la vida de los cubanos durante el llamado Periodo Especial, cuando los nacionales también debieron hacer maromas de toda clase para no ser derrotados por una realidad especialmente adversa en materia económica.
Había caído entonces el campo socialista europeo, incluyendo a la URSS, y la realidad en cuanto a salario, alimentación, transporte, servicio eléctrico…se oscureció sobremanera, pero los artistas y escritores cubanos no dejaron de crear ni un segundo, entre ellos el increíble ariguanabense René de la Nuez, uno de los grandes del humor gráfico de todos los tiempos en el caimán antillano.
René, creador de un personaje tan inolvidable como El Loquito, y finalmente con una carrera que incluyó más de 100 mil caricaturas, decidió contar el vivir y sentir de su pueblo en esas circunstancias tan duras.
El futuro Premio Nacional de Artes Plásticas y Premio Nacional de Humorismo, decidió una vez más que el pueblo no se riera de sus desgracias, sino que las desgracias fueran capaces de reflejar cuánto de buen humor y choteo criollo provocaban en el alma y las ocurrencias de un pueblo imposible de derrotar por los cientos de carencias de entonces…y de ahora, agregaría también.
El artista visual Evelio Sánchez Zayas, curador de esta expo, abierta en la galería La Vitrina, en Caimito, evocó las características especiales del maestro de la Nuez en cuanto a la concepción del humorismo gráfico.
Recordó, además, como lo que en ocasiones parece arte transcurrido, cobra de pronto profunda vigencia y nos impulsa a creer que, en realidad, esa vigencia nunca se perdió, sino que solo estaba dormida por un rato.
Durante todo el mes de junio el público podrá disfrutar de esta exposición de tan curiosa vigencia.

