Artemisa es un espectáculo de banderas. Una estrella ilumina a quienes la levantan como en un grito. La gente hace que su luz y los colores blanco, azul y rojo digan cuanto llevan en sus gargantas. Parece que la enseña nacional les naciera del pecho. Y de nuevo este Primero de Mayo la sacan a ondear, junto con sus ideales.
El Mausoleo a los Mártires de Artemisa vio la avenida teñirse de estandartes. Ya fueran esos héroes de bata blanca a quienes llamamos médicos, o los educadores, los combatientes de la Revolución, campesinos y constructores, transportistas, obreros, jóvenes y niños batían banderas y carteles en alto como quien iza sus sueños.
¿Obligados? No j… ¡Unidos! Este pueblo tiene muchas conquistas que celebrar. Vamos con todo en defensa de una sociedad más próspera y justa. Con el entusiasmo de siempre, lanzamos el grito de que, así como Cuba, Artemisa Va, con su Revolución.
Romántico como Jean Valjean, aventurero como el Che, alguien que disfruta cuando hace un bien (como quería Martí), y aprendiz de periodista hasta el fin de mis días








