¡Subcampeón nacional en varias ocasiones! Han pasado muchos años desde entonces y aún puedo ver el antiguo tabloncillo estremecerse con tales duelos.
Únicamente pudo vencerlo el ocho veces rey de Cuba, aquel que nunca perdió un set. Eran compañeros y dominaban el bádminton en todo el archipiélago. Ahora, René Camerota ha vuelto.
No salta con fuerza para golpear el volante. Tampoco pelea una medalla propia; sin embargo, conquista preseas y más preseas, de los tres colores. Desde afuera de las líneas del terreno, gana decenas de partidos y títulos.
Se ha convertido en un señor entrenador, de esos capaces de echarse una provincia a la espalda y subirla a lo más alto.
A pesar de su éxito actual, no puede negar que extraña tomar la raqueta y pelear él mismo por la victoria.
“Es un bichito que se mete en el cuerpo. Aunque yo juego mucho con los muchachos, a veces siento nostalgia de los terrenos, de la etapa competitiva y de los compañeros”.
Allá por los ’90 del pasado siglo, apenas le quedó un escalón para ceñirse la corona. “Me faltó preparación física. En aquel momento, trabajaba; entonces, me preparaba uno o dos meses antes de la competencia, y eso al final te pasa factura.
“Pero me sentí contento, porque mi principal adversario era un compañero de equipo, de manera que eso no me amilanaba. Uno siempre quiere obtener el mejor resultado; sin embargo, perder así duele menos”.
Y luego el tiempo y su carrera le brindaron herramientas para guiar a chicos que también sueñan con la gloria.
“Son dos cosas totalmente distintas. Como atleta vas adquiriendo experiencia día a día, mientras estás jugando. Como entrenador la función es diferente. Eso sí, el objetivo es el mismo: salir a ganar.
“Por supuesto, uno tiene que lidiar con otra mentalidad. Los muchachos tienen diversos caracteres. Igual estamos en otra etapa de vida, y eso influye. Nos corresponde inculcarles mucho más el afán de sacrificio; creo que los míos lo han ido asimilando.
“También yo quisiera jugar. Lo prefiero, sin dudas. Toda tu experiencia, lo que aprendes en el día a día, lo pones en función del terreno.
“Sería muy diferente tomar la raqueta con la experiencia de hoy. Como dice el refrán, la juventud y la experiencia no vienen juntas. Si así fuera, tendría más conciencia para prepararme físicamente.
“La realidad es que me he dedicado en cuerpo y alma a los niños. El éxito actual del bádminton artemiseño se debe al trabajo. Los muchachos y sus padres lo han captado. Al principio, chocábamos; ya con los resultados se han dado cuenta que sin dedicación no hay éxito”.
Artemisa ha logrado una escalera desde los más chicos hasta los mayores. Mantener esa cantera para todas las categorías constituye un pilar y un desafío.
“Precisamente, el martes nos visitó Orlando Cala Martínez, el comisionado nacional; él quería venir específicamente a Güira de Melena, otra de las fuentes grandes de la otrora provincia de La Habana. Y allí pudo comprobarlo. Tengo toda la confianza del mundo de que nuestro futuro en el bádminton está garantizado.
“No puedo decir hasta cuándo, porque se aprecia una cantera tan grande, se está trabajando tan bien y contamos con el apoyo incondicional de amigos. Así que no podemos desmayar; debemos seguir trabajando.
“El propio comisionado nacional nos explicó la intención de participar este año en el Campeonato Panamericano Junior por categoría, que se va a realizar en julio en México.
“También pretendemos, en agosto, volver a los dos torneos en que competimos el año pasado en República Dominicana. Y creo que en ambos habrá una representación grande de la provincia de Artemisa”.
René Camerota ha vuelto, con sueños de niño. Cada mañana entraña una nueva meta, para sus chicos y para él.
“Nos pusimos la varilla bien alta el último año, cuando quedamos primeros en la categoría escolar y segundos en la juvenil. Luego, a pesar de que no hubo eventos nacionales, el bádminton no paró.
“Nuestro deporte organizó torneos internacionales en Cuba, y después tuvimos la dicha de ser invitados a una lid en República Dominicana, donde Yusleidis Álvarez Pedroso y Carlos Raúl Álvarez Izquierdo casi se llevan todo el oro puesto en disputa en el New Horizons Academy Junior International 2026.
“Y eso es lo que nos da seguir trabajando. No podemos pensar que todo está resuelto; hay dificultades por superar. Y sí, vamos conforme a lo planificado y a continuar por esa senda.
“Los resultados vendrán solos, si los niños siguen mejorando y avanzando. Yo les digo que, por cuanto hacen encima del terreno, el propio terreno los premia. Si seguimos con la misma dedicación, llegará el premio de nuevos resultados para ellos y, por supuesto, para mí”.
Romántico como Jean Valjean, aventurero como el Che, alguien que disfruta cuando hace un bien (como quería Martí), y aprendiz de periodista hasta el fin de mis días



