Aunque no había sido su primera participación en un certamen internacional, el haber conquistado junto a sus compañeras dos medallas de bronce, en la XXV edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, representa un logro especialmente significativo en la incipiente carrera de la joven marieleña.
Desde muy pequeña Alys Pacheco Menéndez encontró en la gimnasia rítmica una pasión que la llevó a asumir nuevos retos y avanzar de manera constante en su formación deportiva. En ese camino ha contado con el respaldo permanente de su familia y de las entrenadoras que han acompañado cada etapa de su desarrollo.
Con apenas 16 años, la actuación en equipo en Santo Domingo, República Dominicana, en las pruebas de tres aros y dos mazas, y en las de las cinco pelotas, demostró el potencial de la gimnasia rítmica cubana, y fue recibida con gran beneplácito. “Hacía tiempo que el país no alcanzaba un resultado semejante en esta disciplina”, afirma. Según Alys, estas preseas tienen una connotación especial, no solo por el resultado deportivo, sino también por el orgullo de representar a Cuba junto a sus compañeras.
Detrás de cada presentación están meses de preparación, intensas jornadas de entrenamiento y un riguroso trabajo destinado a perfeccionar la coordinación, la ejecución técnica y la expresión artística de las rutinas.
“La preparación para este evento fue muy fuerte, teniendo en cuenta, además, las condiciones en las que estuvimos entrenando, ante la situación actual que enfrenta el país. Fue intensa, pero a la vez, bonita”, asegura la atleta marieleña, quien reside en el poblado de La Boca y desde los cinco años se ha consagrado a esta práctica deportiva.
“Mi formación en la gimnasia ha sido bastante rigurosa, porque tengo condiciones para el deporte, pero siempre he tenido problemas con mi peso corporal. Mis entrenadoras, mi familia y mis compañeras, me han ayudado muchísimo para superar esta dificultad”, confiesa.
En especial, dedica este triunfo a su madre, a quien reconoce como su soporte fundamental. “Siempre ha estado apoyándome en mis buenos y malos momentos”, manifiesta. También agradece a las entrenadoras Ana Cecilia y Conchita, quienes la guiaron en sus primeros pasos; a Solanch, su entrenadora actual, y a la comisionada nacional, por la confianza depositada en ella.
Alys Pacheco apenas comienza a escribir su historia en la gimnasia rítmica. Las dos preseas de bronce hablan de disciplina, constancia y trabajo en equipo, pero también constituyen un estímulo para continuar creciendo y conquistar nuevas metas.





