Este domingo, la Casa de la Música de Artemisa dejó de ser solo un escenario para convertirse en el centro del cierre de la 5ta edición del Festival de Tradiciones Artemisa Mestiza y de la Feria Internacional del Libro en la provincia. La jornada, con la actuación de Adalberto Álvarez y su Son, fue el broche de oro para un fin de semana que unió la literatura y las tradiciones más auténticas del territorio.
Como parte del programa, la orquesta del eterno Caballero del Son hizo sonar los clásicos que han marcado a varias generaciones, confirmando por qué su música sigue siendo un himno para el bailador cubano. El repertorio, fiel a su estilo, no escatimó en tumbaos y soneos que mantuvieron el ritmo sin pausa, en una noche donde la música popular bailable fue la absoluta protagonista.
Este cierre no fue un hecho aislado. Formó parte de una estrategia mayor que articuló a la Feria del Libro, dedicada a los escritores Osvaldo de la Caridad Padrón Guas y René Fuentes Cintado, con el festival multicultural. Durante el fin de semana, espacios como el Cine Juárez y el Parque Libertad fueron sede de presentaciones artísticas y paneles literarios, mientras la Casa de la Música, se mantuvo como bastión de la rítmica cubana.
El concierto de este domingo resultó también un homenaje a las figuras y agrupaciones que mantienen viva la identidad artemiseña y cubana. La jornada no solo celebró el cierre del evento, sino que reafirmó el compromiso de la provincia con la preservación de sus raíces, aunque sea cierta la impronta de unir más agrupaciones locales a este festival que se debe llevar al público mucho más la variedad cultural que esta provincia lleva dentro de sus tradiciones innatas.



