Tras el triunfo de Cuba en la Copa Caribe de Balonmano de Santo Domingo 2026, se han disparado las expectativas de sumar a Barranquilla 2018 y San Salvador 2023, la tercera corona consecutiva en Juegos Centroamericanos y del Caribe.
En la propia ciudad que acogerá esos Juegos, desde el viernes 24 de julio hasta el sábado 8 de agosto, se dieron cita las principales selecciones que intervendrán luego en la cita multideportiva.
Y el equipo de la Mayor de las Antillas no solo venció, sino que lo hizo en calidad de invicto, al superar a Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Puerto Rico… y a México en la final.
Ante los aztecas incluso lo lograron con amplio marcador de 31-23, pese a ser sus rivales uno de los mejores conjuntos de Norte, Centroamérica y el Caribe.
En ese evento, el objetivo consistía en clasificar a los Juegos veraniegos. Encima, se consiguió foguear a los atletas, mejorar en el ranking para obtener una ubicación más favorable en el sorteo… e insuflar confianza en que el oro está a su alcance.
Y entre los discípulos de Luis Alberto Martínez desempeñó un rol destacado el artemiseño Omany Miniet, cuya calidad y experiencia con las distintas selecciones (pese a su juventud) permite esperar liderazgo a la ofensiva, y así se comportó desde el primer desafío.
Ahora Miniet ha comenzado a soñar con coronarse en Santo Domingo, un sueño probadamente posible.



