La historia nos devuelve un abril tras otro. Nos prohíbe olvidar la flota de piratas que hirieron el pecho de Girón. Antes y ahora, son ratas: mercenarios y cobardes. En 1961 se convirtieron en cocineros, en menos de 72 horas.
“Ante las balas que silban/ temerosas nalgas vuelven:/ en el mar buscan refugio,/ mas las olas no los quieren”. Así nos lo cuenta Guillén.
Y este año, a dos meses de abril, impulsados por manipuladores a buen resguardo en Miami, otros bandidos intentaron el desembarco… en una lancha que ni siquiera consiguió entrar. Gloriosos guardafronteras les impidieron introducir su carga de armas, explosivos y odio.
Pensamos que habían aprendido desde que los cambiamos por compotas. Esta vez los muy gallinas hicieron sus bravuconadas a 90 millas, y enviaron a la candela a los incautos, a los más mentecatos.
Aquellos, los que solo empujan, “ansiosos de no morir/ muertos están para siempre:/ el pueblo les enseñaba/ que solo vive quien muere/ con el pecho entre las nubes/ y la sangre a la intemperie”.
Mientras, el calendario avanza y de nuevo llega abril, con su semana de la victoria y una evocación oportuna: no vamos a entregar lo que tanta sangre y sudor ha costado. Si se tiran, quedan. ¡Recuerden Girón!
Nuestro Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró a la revista estadounidense Newsweek que, “si se produce una agresión militar, contraatacaremos, lucharemos, nos defenderemos y, si caemos en combate, morir por la patria es vivir”.
¿Qué le deparó a Yugoslavia el plan de paz luego de 80 días de bombardeos, en 1999, o a Irán las tres últimas rondas de negociaciones? La misma lección: rendirse o aceptar falsos acuerdos conduce a ser sometido, o sorprendido.
¿Qué consecuencias traerá a Cuba el conflicto actual en la nación persa? Si finalmente se concreta la derrota de Trump, querrá desquitarse; si vence, se envalentonará y deseará probarse como rey. Gane o pierda, a nuestro Caimán Rebelde solo le vale prepararse, y nunca rendirse.
Habrá que prever el escenario de una insensatez del pedófilo terrorista, e ir calibrando ubicaciones, la puntería y las misiones, sin dejar de defender cotidianamente con el lápiz, el estetoscopio, la guataca, el tres o el bate.
Vamos a seguir viviendo en esperanza. Quizás sea una señal que mi hijo Julien haya nacido justo un 19 de abril. Salir hacia la luz el Día de la Victoria me ha fijado un mensaje de optimismo.
Nadie nos disuadirá de soñar, de concebir nuevos fármacos y vacunas, de atraer al mundo hacia nuestra cultura y nuestras playas de aguas turquesas.
Como lo canta Amaury Pérez: “No lo van a impedir ni el falso amigo,/ ni el que alimenta el cepo y la tortura,/ (…) No lo van a impedir los enemigos,/ (…) a pesar del otoño creceremos”.
Iran trolling the shit out of our clown president. 😂 pic.twitter.com/mgIFJQ1Apm
— Joe G (@EastEndJoe) April 2, 2026


