Tienen tanta fuerza en el corazón que habían ganado la medalla de oro desde el primer día. Yo admiro a quienes intentan grandes cosas, incluso cuando fallen en su objetivo principal. Ellos dijeron que iban a defender su corona, y quedaron segundos, pero ese también es un resultado formidable.
Cuba es subcampeona de la III Copa Internacional de Béisbol para ciegos: los triunfadores en la edición anterior, ahora solo cedieron en la final ante Italia. Persiguieron su sueño con toda la pasión de quien no sabe lo que es rendirse, ni se permite aprenderlo.
Iniciaron la lid con victoria 13-0 ante Estados Unidos, con 22 jits en apenas cinco entradas. Luego barrieron a la República Checa 18-0, con 29 jits en igual cantidad de innings. Y en la tercera jornada les anotaron por primera vez, aunque el marcador fue desproporcionado a su favor: 17-3, con 20 jits en los cinco episodios.
Así llegaron a las semifinales, cuando enfrentaron a Taipei de China.
¿El resultado? Un 8-0 con 16 jits, más que suficientes para volver a disputar la final, dos años después de su éxito al debutar en estas copas.
En la discusión del título les esperaba Italia, que anhelaba tomar revancha. La gran dominadora de los eventos de béisbol para ciegos, había ganado la primera edición de la Copa Internacional, celebrada en Países Bajos en 2022 (a la cual no fue invitada Cuba), y cayó en la siguiente, en Londres 2024, amanos dela Mayordelas Antillas.
La Toscana era el escenario ideal para el desquite, aunque los cubanos habían mostrado fuerza y determinación en los partidos previos. El terreno del estadio Simone Piani de Castiglione della Pescaia, diría la última palabra.
Fue Cuba quien abrió el marcador, aunque en la tercera entrada mandaban los anfitriones. Sus visitantes remontaron y en la quinta entrada tenían ventaja de 4-3. Entonces, los azzurri anotaron cinco carreras, se fueron delante y no cedieron. Los antillanos cometieron costosos errores defensivos y batearon menos jits (10-15).
Se les escapó el título 4-10. Mas, su actuación resultó extraordinaria. Continúan en la élite. Mantienen a su país en lo más alto a nivel mundial. Tienen tanta fuerza en el corazón que, para su pueblo, habían ganado la medalla de oro desde el primer día.
- El cubano Pedro Díaz recibió el premio al Mejor Jugador Defensivo.
- El artemiseño Carlos Miguel Lorenzo fue convocado en dos turnos al bate, ante la República Checha y, en la final, ante Italia: en ambas oportunidades conectó de jit.
Romántico como Jean Valjean, aventurero como el Che, alguien que disfruta cuando hace un bien (como quería Martí), y aprendiz de periodista hasta el fin de mis días



