“Este es un tratamiento difícil, provoca muchas molestias. El apoyo de mi esposa, la buena atención del personal de la sala, la empatía y amabilidad de Marlon –el conductor que me traslada al hospital y me trae de regreso cada lunes, miércoles y viernes–, son alicientes para atenuar los malestares de cada sesión”.
Quien así se expresa es Alberto García Torres, paciente de hemodiálisis, y sus palabras no son sino un reconocimiento sincero a Marlon, uno de los conductores de los vehículos eléctricos, pertenecientes a la Oficina Comercial de Triciclos (OCT), con sede en el municipio capital.
Alberto destaca no solo la puntualidad de Marlon, sino su calidez humana: “Ese muchacho intenta hacer el viaje de la manera más cómoda posible. Tenemos constante comunicación y se preocupa por mí como si fuera un familiar más”.
Esta historia de superación diaria, donde el dolor se mitiga con la solidaridad, es solo una muestra del impacto social que tienen los llamados «triciclos amarillos» en la Villa Roja.
Pasajeros especiales
La OCT, subordinada nacionalmente a la Agencia de Taxis Cuba, nació hace dos años con un propósito claro: transportar pasajeros por las rutas de mayor movilidad en Artemisa. Sin embargo, su labor se ha extendido a áreas sensibles de la salud pública.
Por ofrecer garantía de servicio diario, los recorridos que cubren y el módico precio del pasaje, de solo diez pesos, estos triciclos son hoy el servicio de pasajeros más empleado por la población artemiseña.
Daylín Jaime Núñez, especialista de la OCT de Artemisa, explicó que cuentan con 25 equipos y con los 25 conductores con los cuales iniciaron hace dos años.
“Nos creamos con el propósito de transportar pasajeros por las rutas de mayor demanda en Artemisa. El apoyo a los servicios de Salud, con los pacientes de hemodiálisis y las embarazadas ingresadas en el hogar materno que requieren tratamiento fuera del centro, se debe a la escasez de combustible para los taxis que tenían ese encargo. Nos sumamos igualmente al apoyo de los servicios a la funeraria, con viajes desde allí hasta el cementerio local», agregó.

Maritza Viera Galbán, administradora de la funeraria, explicó que el servicio a la entidad que representa, consiste en el traslado de la funeraria al cementerio local y el regreso de los familiares de los fallecidos. “Comenzó hace aproximadamente tres meses, por la gestión del presidente de la Asamblea Municipal. Resuelve mucho en estos tiempos complejos, aunque recibimos algunas opiniones negativas, es debido a que, por la situación electroenergética, en ocasiones no pueden brindar el servicio después de las 2:00 de la tarde”, aseveró.
Viera Galbán agregó que el servicio tiene un costo de 120 pesos por vehículo (diez pesos la ida e igual el regreso, por persona). Muestra su satisfacción, aunque la funeraria no recauda nada con este servicio, pero sí es un alivio, tanto para los familiares como para la entidad.
Por otra parte, Yuselma Báez García, supervisora del hogar materno del municipio cabecera, manifestó también su gratitud, pues desde mayo cuentan con la prestación, sin fallos y de manera gratuita, para que las embarazadas puedan trasladarse hacia los demás centros de salud que necesiten.
Conectados con la comunidad
La estabilidad en las tres rutas establecidas, es otra divisa que genera criterios positivos de la población. “Mi esposa y yo vivimos en el reparto de los médicos. Mi hija vive cerca de la ceiba, en Toledo. Para ir a verla, cogemos primero un triciclo hasta el centro del pueblo y muy cerca, abordamos otro para bajarnos casi frente a su casa. Igual para el regreso. Y de verdad, son muy profesionales todos esos conductores”, reconoce Marcos Labrador, jubilado de 74 años.
Dailín Jaime Núñez enfatiza en la prioridad de mantener los tres recorridos diseñados, aun dando prioridad a los servicios funerarios y de salud. “Con el parque vehicular con que contamos no podemos abrir nuevas rutas. Pero trabajamos por su estabilidad y es constante la preocupación de nuestro personal para garantizar, en medio del actual contexto electroenergético, las posibilidades de recarga de cada equipo.
“Se ha establecido en situaciones de emergencia un sistema de rotación de recarga muy efectivo, al punto que ni un solo día hemos tenido que interrumpir el servicio. Cuando hay fluido eléctrico, a la hora que sea, el personal encargado está dispuesto para la recarga”, aseguró.
La combinación del trabajo en las rutas con los recorridos funerario o de salud, tampoco es un problema para los conductores. Cada uno se inserta sin dificultades. En plena vía, un equipo de periodistas interceptó a dos conductores en la parada de calle 27, esquina a 36. Eduardo Cuervo Padrón y Pedro Pablo Valdés Prieto. Sus equipos tenían colocado en el parabrisas el cartel de «HEMODIÁLISIS».
“Ya los pacientes están hemodializándose. En cuanto terminen y avisen, regresamos al hospital y los llevamos de vuelta a casa. No puede haber demora. Mientras, continuamos incorporados a la ruta”, informaron en muy breve intercambio.
Las clave del éxito
En medio del contexto de transformaciones actuales, derivado de la aplicación de las 176 medidas orientadas por la dirección del país para eliminar distorsiones y reorientar la economía, varias incógnitas orbitan alrededor de este servicio.
¿Dónde se encuentra el parque de vehículos de gasolina de la OCT? ¿Se podrá reincorporar a las rutas? ¿Se mantendrá el precio actual del pasaje o puede aumentar? “El parque de triciclos de gasolina se encuentra fuera de servicio. No hay por ahora combustible para ellos. Cada conductor que tiene un equipo de este tipo, en calidad de arrendamiento, está encargado de su cuidado y preservación.
“No tenemos información de posibles variaciones por aumento de precios en el pasaje. Actualmente se hacen estudios y, en su momento, si hubiera un cambio, informaremos a la población con tiempo suficiente y por los medios a nuestro alcance”, precisó la especialista.
Aseguró Jaime Núñez que el mayor empeño y satisfacción de la Oficina es dar un servicio de calidad. Por eso, explicó, exigimos a los conductores y a sus respectivos ayudantes cuando estos los sustituyen, mucha disciplina, mantenerse dentro de la ruta, el cuidado de los vehículos, regresar al parqueo con carga nunca por debajo del 20 % y, sobre todo, profesionalidad, aun con aquellos pasajeros que no cumplen con las normas establecidas para el uso del vehículo.
“Nuestra razón de ser es cada artemiseño, y recibir sus muestras de gratitud es un aliciente en estos complejos tiempos de creatividad y resiliencia”, concluyó.
Tanta profesionalidad, con el valor agregado de un precio asequible es de lo que más agradece la población artemiseña, cuyo único reclamo es que se valore la posibilidad de aumentar el parque de vehículos. Mantener el cuidado y el sentido de pertenencia con este medio de transporte, no solo es un deber, sino una manera más de contribuir a su preservación y a la estabilidad del servicio


