Mientras realizaba tareas docentes y de investigación en universidades de Venezuela, entre 2015 y 2018, el coronel Enrique Garcés Montero, visitó la casa de la infancia de Hugo Rafael Chávez Frías, en Sabaneta, estado de Barinas. Lo acompañaron Leonardo Severino Ojeda Borges y un grupo de venezolanos. El calendario marcaba el 3 de mayo de 2016. Allí se le informó que durante una visita al hermano país, nuestro Comandante estuvo en aquel sitio, ocasión en la que el mejor amigo de Cuba prometió ser recíproco y hacer una visita a la casa natal del líder de la Revolución cubana, en cuanto viajara hasta aquí. Compromisos de trabajo, problemas con su salud y finalmente la muerte en 2013, le impidieron cumplir lo prometido.
Quienes tenían en esos momentos la responsabilidad de cuidar de la casa, accedieron a la propuesta de Garcés, para ser portador de una pequeña piedra del patio, con el propósito de llevarla hasta la casa donde nació Fidel. Una forma de hacer realidad la promesa de Chavez.
Noventa días después de tener la piedra a su resguardo y a diez de que cumpliera Fidel su 90 cumpleaños, el compromiso se cumplió. Encontrándose Enrique Garcés Montero de vacaciones en Cuba, se hicieron los tramites necesarios con Roberto Acosta Delgado, miembro del Buró en el comité provincial del Partido en Holguín. Con su hermano Filiberto como fotógrafo del suceso y una funcionaría del Partido llegó hasta el Conjunto Histórico Casa Natal de Fidel, en Birán. Entregó la piedra a la museóloga Alietty Castro Medina. A Lázaro Castro Aguilera, entonces director del monumento, le obsequió dos libros de su autoría, vinculados con el asalto al cuartel Moncada: El artemiseño que rescató a Fidel y Páginas de la historia.
Gracias a la iniciativa gestionada y coronada de forma feliz por el Doctor Enrique Garcés Montero, natural de Mabay, en Bayamo y artemiseño por convicción, se logró acortar la distancia entre Barinas y Birán. Por sobre la muerte y de manera simbólica, una pequeña piedra permite mayor cercanía entre dos grandes figuras de talla universal, más allá del hermanamiento tejido por ambos en vida.



