El privilegio de ver a Ramiro con sus hojas de servicio por la Patria lo convirtió siempre en
referente para los artemiseños. Moncadista, condenado a diez años de prisión con Fidel en Isla de Pinos, asumió misiones en el exilio en México, fundó el Ejército Rebelde y en Alegría de Pío fue de quienes creyeron en Fidel. Con siete fusiles. ¡Ahora sí ganamos la guerra!
Es el único de los revolucionarios de su generación con la triple condición de moncadista, expedicionario del Granma y combatiente de la campaña invasora, en esta última, segundo jefe de la Columna 8 Ciro Redondo, dirigida por el Che y recibió entonces la encomienda de Fidel para proteger, la vida del comandante argentino, con la suya si fuera necesario.
Al triunfar la Revolución, Fidel aprobó la propuesta de Celia Sánchez para que se le otorgara el grado honorífico e intransferible de Comandante de la Revolución.
Su desempeño en disímiles responsabilidades ratificaron su estatura como dirigente político, en ámbitos civiles y militares, en la fundación del Partido Comunista de Cuba, integrante del Buró Político, Diputado a
la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado, fundador de los Órganos de la Seguridad del Estado y del Ministerio del Interior, institución de la que fue ministro, en más de una ocasión.
Trabajó con igual entrega y dedicación en el cargo de viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ministro de la Informática y las Comunicaciones, y en la atención a las ramas de la
Industria Básica, la Construcción y la Informática y las Comunicaciones, siendo vice primer ministro de la República de Cuba. Con más de noventa años siempre estuvo firme en tareas estratégicas de la economía cubana.
La partida física del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez conmueve profundamente a toda Cuba, y de manera entrañable a su querida Artemisa. Su ejemplo como combatiente de la Generación del Centenario y pilar del proceso revolucionario queda grabado para siempre en el alma de su pueblo. Los artemiseños sabremos honrar su memoria en cada trinchera de trabajo, de estudio y de defensa.


