La tercera victoria consecutiva de los Leñadores en la subserie contra Artemisa, en el Estadio 26 de Julio, haría pensar en una enorme superioridad de los tuneros sobre los Cazadores. Pero precisamente ese desafío mostró que la diferencia la marcan pequeños detalles: errores puntuales a la defensa y en la toma de decisiones.
Desde luego que no hay tal distancia entre uno y otro equipo. Salvo en la primera jornada (la del marcador de nocaut a expensas de los jóvenes lanzadores Daniel Alejandro García y Kevin Vega), abundaron los jits y anotaciones de ambos conjuntos.
En cambio, los visitantes solo pifiaron dos veces, mientras los de casa cometieron siete errores, además de otros que no van a los libros, e igualmente suelen pesar.
De hecho, los artemiseños van a la zaga en average defensivo (.962) entre los seis contendientes en la IV Liga Élite de Béisbol, con 28 marfiladas.
En parte, los salva el bateo, con 26 cuadrangulares y promedio de .307 (terceros en ambos departamentos), aunque este último guarismo no se concreta en tantas anotaciones.
Y, sobre todo, podían presumir de picheo (aún líderes en lechadas con 3). Pero ese baluarte ha dejado de serlo; ahora son quintos en Promedio de Carreras Limpias (PCL), con un pésimo 6.86.
En el segundo choque pareció llegar la tranquilidad, cuando Erly Casanova comenzó a colgarle ceros a los Leñadores, en tanto los dirigidos por Yulieski González anotaban tres veces en el cuarto capítulo… solo que en el quinto el refuerzo pinareño ya no pudo dominar y le fabricaron dos carreras, y en las entradas siguientes sumaron seis más a costa de los rescatistas Israel Sánchez y Leonardo Ocle.
La pizarra quedó finalmente 8-5, gracias a la segunda impulsada de Carlos Calderón (Moré también remolcó dos) y al vuelacercas de Yerardo Reyes en función de emergente.
Otra historia fue lo sucedido el viernes, un juego definido en diez innings con cerrado marcador de 11-10 y continuas remontadas y rebeliones.
Tras ir debajo 4-0, los Cazadores marcaron seis que lucían definitivas… y no lo fueron, pues entre el octavo y noveno episodios Las Tunas consiguió empatar.
En el extrainning, los del Balcón del Oriente Cubano aprovecharon muy bien su oportunidad, al pisar la goma en cinco ocasiones. Muy pocos creían posible borrar esa diferencia; entonces, llegó el sexto jonrón con bases llenas de Osbel Pacheco, para reducirla a una carrera.

Además, el ariguanabense conectó sencillo y doble, y remolcó seis carreras en el partido.
Y con otro compañero en circulación y dos outs, Yerardo Reyes llevó lejos la Teammate por la pradera izquierda y levantó a los aficionados en las gradas, pero la esférica no voló lo suficiente y terminó en el guante del jardinero. De manera que el pleito concluyó 11-10.
Pasaron por la lomita Geonel Gutiérrez (a quien le anotaron cuatro, dos de ellas limpias, en cuatro entradas), Yosvani Martínez (a quien los aficionados señalan que no debieron sustituir, pues no le marcaron en tres capítulos) e Israel Sánchez (recibido con cuadrangular e imparable al central).
A continuación, subieron al montículo Yankiel Pérez, que no permitió siquiera un jit en el octavo; José Ángel García, quien acudió a cerrar en el noveno (ineficaz esta vez); Omar David Pérez y Daniel Alejandro García.
La errática defensa y un controvertido manejo del picheo, costaron el quinto revés ante el mismo adversario en la campaña (con apenas dos éxitos). Sin embargo, ese resultado no refleja exactamente lo ocurrido sobre el diamante: no hay tal distancia entre Las Tunas y Artemisa.


