En diversas ocasiones visitó el Comandante en Jefe Fidel Casto Ruz escuelas en el campo, ubicadas en varios municipios de la actual provincia de Artemisa y participó en la inauguración de algunas de ellas. Más conocida resulta su asistencia a este tipo de acto, el 7 de enero de 1971, en la emblemática Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC) Ceiba 1, nombrada más adelante Ernesto Che Guevara. Después, pasó a funcionar como Instituto Preuniversitario en el Campo (IPUEC) y es sede actual de esa enseñanza en el municipio Caimito.
De las ocho instituciones de este tipo construidas en el municipio Artemisa, cinco recibieron la visita de Fidel, por este orden: las ESBEC Mártires de Kent y los IPUEC República Popular del Congo, Batalla del Molino del Rey, José Martí y República Popular de Bulgaria. Esta última inició como ESBEC, pasó a trabajar como IPUEC con el nombre de Manuel Ascunce Domenech y funcionó como Escuela Pedagógica. Hoy es un preuniversitario para estudiantes residentes fuera de la cabecera municipal. No visitó el líder las ESBEC República Popular y Democrática de Yemén, Antonio Maceo y República Socialista de Checoslovaquia.
En el caso del IPUEC conocido como «el Congo», fue el único de estos centros inaugurados por Fidel. Ocurrió en septiembre de 1975 y estuvo acompañado por del presidente de ese país en aquel entonces, Marién Ngouabi, asesinado con posterioridad por elementos reaccionarios.
De la visita a Batalla del Molino del Rey, se cumplen 50 años este 21 de octubre y no asistió el líder de la Revolución a su inauguración, sino a la develación de la pintura mural que corona su pasillo central, una de las obras de las artes visuales más importantes de la provincia Artemisa. Es una obra del muralista Salvador Almaraz, hecha por encargo del presidente de México Luís Echevarría Álvarez, que junto a la Primera Dama y otros funcionarios de su gabinete, acompañaron a Fidel en el histórico acto.
El mural de «Molino» es parte de una triología de obras de igual tipo, realizadas por este artista. Una en el IPUEC Niños héroes de Chapultepec, en Güira de Melena y la otra, en la ESBEC No 3 Benito Juárez, en Sandino, Pinar del Río, ambas develadas en 1975. Esta última, convertida en una comunidad agrícola que preserva intacta la obra y también asistieron Fidel y Echevarría a la develación. No fue así en el mural de Güira de Melena.
En Artemisa, en un primer plano el mural refleja el escenario de la batalla del Molino del Rey, ocurrida en México, el 8 de septiembre de 1847, entre patriotas de ese hermano país y el poderoso ejército de los Estados Unidos, durante su intervención en ese país. A pesar de la victoria yanqui, se puso de manifiesto el valor y entrega de los mexicanos, que tuvo en los altos oficiales Lucas Balderas y Antonio León a sus principales adalides, elemento tenido en cuenta por el artista para situarlos escoltando el mural. Los centauros uniformados ilustran la superioridad y naturaleza criminal del ejército invasor.
Al fondo aparece el Castillo de Chapultepec, donde el 13 de septiembre se inmolaron siete cadetes mexicanos. Eligieron la muerte heroica antes que entregarse derrotados al enemigo. En el extremo izquierdo describió el artista el Tratado Guadalupe Hidalgo, llamado eufemísticamente “Tratado de paz entre Estados Unidos y México…”, firmado el 2 de febrero de 1848. Por medio del mismo, México cedía más de la mitad de su territorio a los Estados Unidos que para “compensar” pagaría la ridícula cifra de 15 millones de dólares por daños a ese territorio durante la guerra. Nada mejor para ilustrarlo que los cuatro ojos, las pezuñas y la oreja peluda de la codicia, situados en la parte izquierda del mural.
En el año 2002 Salvador Almaraz, por cortesía de la embajada de su país en Cuba, tuvo la oportunidad de visitar la escuela. Emocionado, apreció intacta la pintura, bien conservada a través del tiempo. Junto a los estudiantes, profesores y trabajadores de servicios, recordó pasajes de su estancia en aquella escuela para realizar su obra.
Durante 36 cursos escolares, aquella edificación fue sede de una institución educativa. Al crearse la provincia de Artemisa, lo fue entonces del Comité Provincial del PCC y de Recursos Hidráulicos. Quienes allí trabajen o vayan de visita, los artemiseños, todos; tenemos el deber de preservar la obra de Almaraz, que recuerda los lazos de amistad entra Cuba y México y la presencia de Fidel, hace ahora cincuenta años, en la Villa Roja de Vueltabajo.

