Desde el año 2007, cada 28 de septiembre el mundo celebra el Día Mundial contra la Rabia. Establecida por la Alianza Global para el control de la enfermedad, la fecha es propicia para crear conciencia sobre su prevención y destacar los avances en la lucha contra este terrible mal.
El 28 de septiembre también se conmemora el aniversario de la muerte de Louis Pasteur, el químico y microbiólogo francés que desarrolló la primera vacuna contra la rabia, una enfermedad zoonótica de alta letalidad, presente en más de 150 países de varios continentes y responsable de aproximadamente 60 mil muertes humanas anualmente.
La vacunación masiva canina y la educación comunitaria han permitido mantener la rabia humana bajo control en el país, pero la sostenibilidad de estos logros depende de la concientización social y la participación activa de las comunidades. La meta regional de la OPS/OMS es eliminar la rabia humana transmitida por perros, para el año 2030.
Según la Dra. Yanis Nubia Arias, especialista en Higiene y Epidemiología, responsable del Departamento de Enfermedades Transmisibles en la Dirección Provincial de Salud de Artemisa, desde el 28 de septiembre hasta el 3 de octubre, se desarrollarán acciones de promoción de salud en todos los municipios, con el fin de incrementar la conciencia comunitaria sobre la rabia, sus riesgos, prevención, tratamiento y tenencia responsable de mascotas.
Explica además la responsable del Programa de Zoonosis en la provincia, que a pesar de no representar un problema de salud pública para Cuba en la actualidad, es necesario mantener las acciones de prevención y control, bajo el enfoque de una sola salud.
El desarrollo de actividades educativas en Artemisa pretende además la participación intersectorial entre Educación, Salud, gobiernos locales y actores económicos estatales y no estatales.
Entre las principales actividades a desarrollar en estas jornadas se encuentra el desarrollo de charlas y actividades educativas en mercados, centros de trabajo, barrios, escuelas y clínicas veterinarias de riesgo, incluyendo matutinos y vespertinos especiales, con participación de médicos y enfermeras de la familia.
Organización de espacios comunitarios breves que combinen diálogo participativo sobre higiene, bioseguridad y hábitos saludables, con demostraciones prácticas de autocuidado posexposición.
Realización de ferias populares de salud y sanidad animal, en coordinación con gobiernos locales, ONGs, el Centro Nacional de Sanidad Animal (Censa) y la Asociación Nacional para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant), con demostraciones prácticas, incentivo al reporte inmediato de mordeduras y animales sospechosos, y acciones de saneamiento ambiental básico.
Producción y difusión de materiales educativos comunitarios, mediante brigadas estudiantiles y juveniles, incluyendo murales, carteles artesanales y pizarras informativas (con mensajes preventivos y orientación sobre cómo y dónde reportar) fortaleciendo su rol como multiplicadores de salud.
Realización de concursos y juegos didácticos (dibujo/carteles) sobre “Una Sola Salud” y “Cuidar a mi mascota, cuidar mi salud”, entre otras.



