Voluntad y autonomía son los principales recursos con los cuales se trabaja en las Unidades Empresariales de Base (UEB) de Acueducto y Alcantarillado en varios municipios, con serias afectaciones con el abasto de agua.
En lo fundamental, faltan insumos para reparar o sustituir partes y piezas en las redes hidráulicas, existen roturas de motores, afecta mucho el déficit de fluido eléctrico y la carencia de combustible.
El municipio cabecera tiene 41 fuentes de abasto. Este lunes 12 de agosto dos estaban fuera de servicio por rotura y nueve funcionaban con cierta estabilidad con energía fotovoltaica.
“Excepto el combustible, que debemos solicitar al Consejo de la Administración Municipal, para trasladar las pipas con agua de los grupos electrógenos hasta las comunidades o centros priorizados, muchas veces las soluciones, salimos a gestionarlas con total autonomía. No podemos detenernos a esperar por soluciones centralizadas desde el nivel superior, explicó Francisco San Crespo, director de la UEB.
“Nos da buenos resultados el vínculo con entidades que pueden beneficiarse con las soluciones, lo que propicia encadenamientos para estabilizar el servicio de agua”,
Un ejemplo de autogestión local viene dando frutos en la Villa Roja con la construcción de un nuevo pozo, próximo a terminarse, en la fuente de Los Mongolos, en sustitución de uno, cuyo motor se ha quemado dos veces. Una vez en funcionamiento facilitará que llegue con más fuerza el agua a la parte alta de los Consejos Populares Centro y Reparto Nuevo, hoy afectada durante ciclos largos por insuficiente bombeo.
En cuanto estén dadas las condiciones se iniciará también la colocación de un tramo de tubería de un kilómetro y medio, de la Universidad hasta el batey del Lincoln, una de las zonas con más dificultades por recibir el servicio desde el pozo de Zayas.
Al respecto, precisó el director de la UEB de Artemisa que para hacer realidad ese empeño, bajo el principio de autonomía local, se encadenó la entidad con la Cooperativa de Créditos y Servicios Rigoberto Corcho, responsabilizada con la tubería y con un actor económico no estatal, encargado de garantizar el combustible necesario para ejecutar los trabajos, y entre ambos asumen la mano de obra.
Energía v/s agua
En Candelaria, también se afecta el abasto de agua, sobre todo en el entramado urbano, producto de la situación electronergética, pero ya debe beneficiarse con el parque fotovoltaico, en actual proceso de ejecución, al proteger el circuito donde están enclavados los motores de Godínez y La Granjita.
Mijaíl Argudín Zamora, al frente de Acueducto y Alcantarillado en esa localidad, refiere que de tener disponibilidad de combustible, se prioriza el traslado de agua en pipas a las zonas más críticas: el reparto Económico, los Edificios, El Cayo, reparto Militar y el centro del pueblo.
“Las Terrazas es otra zona con afectaciones considerables. La próxima semana (después del 15 de agosto) debemos concluir con la ejecución de una nueva estación con bomba solar para esa comunidad. “Ya se construyó la caseta y se emplazan los paneles, en espera del diesel para la instalación del equipamiento”, aseguró.
Técnicamente, Güira de Melena presenta una situación más favorable con sus seis estaciones de abasto: Güira Nuevo, Güira Viejo, Zona de Desarrollo, El Gabriel, La Cachimba y Cajío. Ninguna de ellas tiene sistema de bombeo solar, lo cual obliga a planificar al detalle los horarios de abasto por barrios, en la medida que lo permita el fluido eléctrico.
El cuidado y mantenimiento de sus instalaciones y el cumplimiento de esa programación se convierten en prioridades estratégicas para las autoridades locales y la UEB que dirige Lázaro Orestes Carmona Santos, de solo 29 años de edad y 11 de trabajo en el sector.
Con independencia de los apagones, las roturas, falta de piezas y múltiples imponderables que causan malestar y quejas de la población, en Güira se trabaja para solucionarlas en el menor tiempo posible, con efectividad, recursos y mano de obra gestionadas dentro de la localidad.
Dos ejemplos avalan este criterio de autonomía y soluciones endógenas, en correspondencia con las medidas orientadas por la dirección del país.
La reparación de la bomba sumergible de Güira Viejo, afectada en días recientes por las descargas eléctricas, se gestionó con la contratación de un actor económico no estatal, mientras que, a la avería en Güira Nuevo se le dio solución con el apoyo de la CCS Niceto Pérez, entidad que aportó una nueva bomba de pozo vertical y trabajó en su instalación.

Anteriormente, con Aguas Mariel, como parte del proceso inversionista, fueron favorecidos los vecinos del barrio Micro 78.
De los más afectados
Uno de los municipios con mayor cantidad de población afectada por la carencia de agua, tanto por averías en las fuentes de abasto como por falta de fluido eléctrico, en zonas rurales y urbanas, es San Cristóbal. Las mayores complejidades se presentan en las localidades de Fierro, López Peña, Santa Cruz, el Lácteo Florencio Morejón, Mango Jobo y Campo de Tiro. A lo anterior se suma que de las tres fuentes de abasto encargadas de tributar al centro urbano, dos –Pozo 1 y Pozo 3– aunque bien cerca una de otra, se ven imposibilitadas de bombear de manera simultánea, por no estar ubicadas en el mismo circuito eléctrico y no llega agua suficiente para cubrir todo el pueblo.
Ante esta problemática, los esfuerzos en San Cristóbal por mantener la estabilidad del abasto en pipas, resultan más difíciles, por la dispersión de las comunidades y barrios afectados.
No son estos los únicos problemas cotidianos que enfrentan directivos, técnicos y operarios de Acueducto en la provincia.
Genera incomodidades y criterios adversos en la población no tener agua, pero como no hay disponibilidad de partes, piezas, equipos, insumos, combustible, fluido eléctrico… que sí haya soluciones con esfuerzos y reservas locales, autonomía e iniciativas que nos pueden dar más agua para beber.

