En un ejercicio que reafirma la máxima de que la defensa de la Patria es tarea de todo el pueblo, en la ciudad cabecera se desarrolló una intensa jornada de preparación, a propósito del día de la defensa.
La cita, que se desarrolló en las áreas del combinado deportivo Francisco «Chito» Quicutis, tuvo como objetivo elevar la preparación combativa y civil de las estructuras de dirección y de la población ante cualquier escenario de crisis, ya sea de origen natural o vinculado a la defensa nacional.
La jornada se efectuó bajo la guía del Consejo de Defensa Provincial. Las acciones estuvieron protagonizadas por trabajadores de la Unidad de Bufetes Colectivos del municipio, el tribunal municipal del territorio y las instalaciones del sector de Salud Pública, así como otras instituciones, demostrando que la preparación es transversal a todas las esferas de la sociedad cubana.
Durante las dinámicas, los asistentes se familiarizaron con aspectos teóricos y prácticos necesarios para enfrentar situaciones bélicas. Las instrucciones abarcaron desde el conocimiento técnico de armamento, como el arme y desarme de AKM y la manipulación de minas, hasta la gestión de recursos sanitarios en tiempos de guerra.
La jornada también subrayó la importancia de la Medicina Natural y Tradicional como un recurso invaluable en situaciones de desastre o conflicto, donde la disponibilidad de insumos convencionales es limitada.
Como parte del adiestramiento, realizaron talleres prácticos de primeros auxilios, incluyendo técnicas de inmovilización y reanimación cardiopulmonar, así como el empleo de fitomedicamentos para la atención de heridas y dolencias.
Pero la preparación no quedó solo en el plano táctico y sanitario: en un gesto que habla del espíritu solidario del pueblo artemiseño, los participantes y trabajadores de las instituciones involucradas sumaron más de 15 donaciones de sangre voluntarias, un recurso vital que en tiempos críticos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Cada donación se registró como un acto de amor y compromiso con la defensa de la nación.
Lázaro Arozarena Sáez, presidente del Consejo de Defensa Municipal, aprovechó la ocasión para rendir un emotivo homenaje al recién fallecido Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez.
El dirigente extendió también la solidaridad de Artemisa al pueblo venezolano, gravemente afectado por las continuas réplicas de terremotos que han dejado cientos de víctimas, y puso en alto la labor del personal médico cubano que, desde el primer minuto, asiste a los damnificados en esa hermana nación.
Arozarena Sáez recordó que la Defensa Civil no es tarea exclusiva de las Fuerzas Armadas o el Ministerio del Interior, sino un compromiso indeclinable de cada ciudadano. Subrayó que Cuba enfrenta una agresión imperial sin precedentes orquestada para doblegar la voluntad del pueblo. Sin embargo, fue enfático al sentenciar que nadie logrará poner a este pueblo de rodillas.
En el transcurso de la jornada, las autoridades del territorio reconocieron a las entidades que más destacan en la preparación sistemática para la defensa, entre las que se encuentran la Fiscalía Provincial, el policlínico Adrian Sansaric, el Combinado Deportivo #3, el preuniversitario Eduardo García Lavandero y la Mipyme Licons, todos ellos ejemplo de organización, disciplina y entrega en las tareas de la Defensa Civil.
Sus colectivos recibieron el aplauso y la mención por su constante disposición y por asumir la preparación defensiva no como un requisito eventual, sino como una cultura de trabajo diario.
Las autoridades constataron la disposición combativa de los equipos, así como la coordinación entre las estructuras de la Defensa Civil, el sistema de salud y las unidades productivas, en un esfuerzo por garantizar la resiliencia del territorio ante cualquier contingencia.
Los organizadores destacaron que la preparación civil no es un evento aislado, sino un proceso continuo que fortalece la conciencia defensiva y la capacidad de respuesta colectiva. Artemisa, con su gente y sus instituciones, demostró una vez más que la mejor trinchera es la unidad y el conocimiento compartido.



















