Cada quien buscará el pulóver de trinchera, la mayoría seleccionará el homogéneo a los colores de la bandera, quizás, al dorso la marca del lugar donde deja parte de las horas de su día, donde ser maestro o laboratorista, constructor o médico, ingeniero, mecánico o dulcero, es garantía para el sostén de la casa, a pesar de las limitaciones.
Y es que en Cuba, en Artemisa, como en el mundo entero, mayo vuelve con un día internacional de portada, en el cual las consignas son voces colectivas, y esta vez, precedido por una firma por la Patria, rúbrica de paz, de no contentarse con la realidad, pero sí de sabernos dueños del camino por el cual andamos.
Por eso hoy al Mausoleo a los Mártires de Artemisa regresa el proletariado de la ciudad en un desfile que más que de obreros y trabajadores, es del pueblo, con los pioneros y los estudiantes de la mano.
Educación encabezará los bloques, y el sindicato de la Alimentaria y la Pesca le siguen; se unirán trabajadores de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, y habrá una veintena de banderas de Vanguardia Nacional, las merecidas este año, desfilando también con sus sindicatos.
Los Héroes y Heroínas del Trabajo de la República de Cuba, nueve en la provincia, serán protagonistas de este día, que amanece más temprano que de costumbre para poder alinear bloque a bloque.
A las 8 de la mañana está previsto iniciar el desfile de Artemisa, y a su término, las avenidas 40 y 41 serán escenario de bailables, de compra y venta de artículos varios, de compartir con amigos, trabajadores todos o en su gran mayoría, y todo ello, porque desde los centros laborales también, como dice el lema de este año, La Patria se defiende.

