La situación hidrológica en San Cristóbal trascendió entre las preocupaciones y asuntos donde poner los énfasis, como parte de la preparación ante los riesgos y vulnerabilidades del territorio, en el segundo semestre del año.
Los embalses están al 24 % de llenado ahora mismo y la presa La Paila (la más grande de las cuatro que tiene el municipio), se encuentra al 15% de su capacidad.
La prolongación del período de sequía impone desafíos a la dirección de Recursos Hidráulicos, la Agricultura y la UEB Alevinaje; los trabajadores de esta última advertían al cierre de marzo, sobre las dificultades que implicaba para su campaña que La Paila, con una capacidad de 60 millones de metros cúbicos de agua, solo contenía 7 millones para el inicio de la etapa decisiva del proceso de alevinaje.
En condiciones similares se encuentran en estos momentos las otras tres presas de San Cristóbal: San Julián, La Muralla y Río Hondo, y hasta ahora, las precipitaciones de la actual temporada solo han aportado 2,6 mm de agua , por debajo de la media histórica que es de 3,8.
Enio Sarmientos, especialista técnico de Recursos Hidráulicos, informa que “de las 69 estaciones pluviométricas en la provincia, 34 se encuentran en San Cristóbal”.
Se monitorea el funcionamiento de toda la red de pluviómetros que integran el Sistema de alerta temprana ante el riesgo de inundación, cuando comienzan las intensas lluvias y se orienta se mantenga en total comunicación con las estaciones de aforo en los ríos.
“A los canales se les ha dado mantenimiento manual, que no resulta idóneo, pero es la alternativa ante la crisis energética. Recientemente también recibió mantenimiento el sistema de compuertas de La Paila”, explicó Sarmientos.
En todos los embalses se miden a diario los parámetros fundamentales, chequea la evaporación del agua, se monitorea en tiempos excepcionales cada dos horas, la incidencia de las precipitaciones para prevenir situaciones de desastre. Asimismo, se envían diariamente los partes y secuencia de los recorridos al Instituto, a la empresa y a la UEB.
Según especialistas del CITMA, se pronostica no será una temporada ciclónica muy activa, la influencia del fenómeno El Niño tendrá preponderancia y Artemisa se prepara para las condiciones que imponga la naturaleza durante los próximos meses, en los que toda el agua será bienvenida, si sabemos prever para cuidar.


