Bajo el lema IA para el desarrollo: las niñas configuran el futuro digital, Artemisa acogió activamente a la iniciativa global impulsada por la UIT para la celebración del Día de las Niñas en las TIC.
A través de la difusión de mensajes y la organización de actividades tecnológicas con niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres, la estrategia en el territorio buscó «reducir la brecha entre hombres y mujeres y contribuir al empoderamiento y a la igualdad de género».
Las celebraciones coincidieron con la Semana de la Victoria, donde la dirección provincial de Joven Club organizó talleres interactivos y charlas informativas sobre la importancia de la tecnología en el desarrollo personal y profesional.
También desde los círculos de interés de la Dirección Territorial de Etecsa Artemisa, mujeres líderes en el sector compartieron sus experiencias y motivaron a las pequeñas a explorar carreras de ciencias o ingeniería.
En los intercambios trascendió que dentro de la empresa artemiseña, el 46,6 % de la fuerza laboral son mujeres. De ellas 152 poseen nivel medio superior y 38 ocupan cargos de dirección.
Leidys García Espinosa, especialista en Comunicación de la entidad, destacó que «esta apuesta por la equidad no es casual. Responde a una política social que reconoce el papel fundamental de la mujer en el desarrollo económico y tecnológico del país. Cuba ha impulsado iniciativas que garantizan el acceso igualitario a la educación técnica y universitaria, al tiempo que promueve la superación profesional continua de las mujeres ya insertadas en el sector».
«Pero más allá de las políticas, son las historias cotidianas las que evidencian el avance. Mujeres liderando proyectos tecnológicos, dirigiendo empresas del sector y participando activamente en la transformación digital del país son hoy una realidad palpable. La presencia femenina en la ingeniería y las TIC no solo ha crecido en número, sino también en liderazgo».
Etecsa Artemisa se erige como un reflejo de estos valores. La mujer ocupa un lugar cimero: aporta visión, sensibilidad y capacidad estratégica en la toma de decisiones. No es una excepción, sino el resultado de una cultura organizacional que reconoce el talento sin distinción de género.




