Rápido ha sido el crecimiento lírico de la escritora bautense Mireisy García Rojas, quien a fines de diciembre recibió la noticia de que había resultado triunfadora en el Premio Uneac de Poesía, Rubén Martínez Villena.
La alegría de la autora, también directora del joven Centro Provincial del Libro en Artemisa, no se hizo esperar, como tampoco me hizo esperar por las respuestas que a continuación pongo en manos de nuestros lectores.
¿Dónde ubicarías el Premio de Poesía, Rubén Martínez Villena dentro de tu trayectoria literaria?
Este premio lo voy a atesorar en un sitio sagrado, porque justamente nació de la Uneac artemiseña, ese lugar que para mí también lo es. Todos los años que estuve al frente de la filial de escritores y después, por ser vice presidenta primera de esta institución, estuve impedida de participar en estos concursos, era un sueño inalcanzable.
Sin embargo, haber recibido la Primera Mención en este concurso bianual hace ya dos años y ahora obtener el premio para mí es una meta y un sueño cumplido.
¿Qué podrá encontrar el lector en un libro como Paginario lírico (tentativas de poetizar lo inconcluso)?
Es el libro que nombra exactamente cada uno de los años que he vivido. Y por eso es lo inconcluso, porque pienso que me faltan muchísimos años de estar viva.
Pero lo hago de manera tal que cada uno de esos años -título de cada uno de los poemas- han sido el reflejo biográfico, de la manera más poética que encontré, de cómo descifrar cada uno de los años de mi vida. No es la experiencia de todo un año, sino de algún detalle en ese periodo de tiempo que haya marcado mi vida.
Tiene como pauta el número del año y está dividido en tres partes, las que hasta ahora he podido vivir: la niñez, la adolescencia y la adultez. Si la vida me lo permite, en algún otro momento pienso agregarle muchos poemas más.
Fuiste jurado del Premio Ciudad de Nueva Gerona en el género de poesía y te asombró la calidad de las obras en concurso. ¿Cómo ves la salud de la poesía en Artemisa y en Cuba en general?
Tuve la inmensa dicha de ser miembro del jurado de ese concurso en el 195 aniversario de la ciudad de Nueva Gerona. Me asombró mucho la calidad de la poesía. Fue difícil elegir entre tanta diversidad del discurso poético, porque eran libros maravillosos.
Fue preciso encarar una segunda y tercera lectura de las obras concursantes. La esencia poética de cada uno de los libros era tan intensa que pesaba sobre uno la subjetividad a la hora de escoger el mejor libro.
Este concurso me dejó la impresión de que los autores nuestros, están escribiendo una poesía como hace rato no se escribía en Cuba.
¿Crees que fuera de nuestros límites provinciales reconocen la obra de los autores artemiseños?
Considero que la presencia de los autores artemiseños sí se visualiza en todo el país, aun cuando el fatalismo geográfico sea un componente importante.
Pienso en Olga Montes, multipremiada literalmente, con varios guiones para teleplays y para una telenovela que muy pronto verán en televisión, pienso en tu obra y en la de algunos más.
También pienso en los autores que heredamos de otra provincia, como la extraordinaria Esperanza Yglesias San Román, excelente poeta; en algunos que habitan fueran de nuestras fronteras, pero la impronta de su obra permanece.
Podría citar a los bautenses Osvaldo de la Caridad Padrón, no solo exdirector de las editoras Nuevo Milenio y José Martí y con libros publicados por UNIÓN y Letras Cubanas, y el ya fallecido Carlos Jesús Cabrera, ganador de concursos nacionales e internacionales y publicado por editoras como UNIÓN y Oriente.
A través de su esfuerzo propio se han hecho visibles. Aunque nosotros, los trabajadores del libro, tenemos la altísima responsabilidad desde Unicornio y el Centro Provincial, de promover la obra de los autores de nuestro catálogo editorial, y no solo de los residentes en nuestros municipios, sino de todo el país.
¿Qué espera Mireisy de los escritores que se agrupan a la sombra de Unicornio y del Centro Provincial del Libro?
Creo que estar a la sombra de esta editora es una refrescante bendición, porque nuestros escritores encuentran en ella un espacio de paz para crear y para que puedan decir en algún momento: “tengo un libro más que me acaba de publicar Unicornio”.
Los creadores confían en la claridad y transparencia de Unicornio, que no solo protege escritores a su sombra, sino que protege la luz de cada uno de ellos.
Dime tres palabras que para ti sean esenciales como poeta.
Responderte esta pregunta es bien difícil. A lo largo de toda una carrera literaria los escritores vamos enriqueciendo nuestro léxico, nuestro bagaje.
Hay palabras que se reiteran y mantenemos a lo largo de nuestra escritura y otras que desaparecen. Seleccionar solo tres palabras sería complicado; pero voy a complacerte.
Yo elegiría siempre una palabra clave, esencialmente femenina: humedad. No me podría faltar. Lleva implícito el recorrido de la la fecundación, la maternidad y el nacimiento.
Nunca me podría faltar la luz y la sombra, como creo no le podrían faltar a ningún poeta. A veces, indistintamente, para reflejar la vida y la muerte y todas las emociones que ellas simbolizan y que puede cargar cada una de ellas.
Son dos palabras que, en algún momento, tengo que mencionar porque llevan implícitas muchas otras, en dependencia del lugar del texto donde se coloquen. No podría obviarlas nunca.



