Cuando arribé a la Casita Sueños Infantiles, en el casco urbano de Caimito, quedaban unas pocas horas para que fuera inaugurada.
Era temprano. Faltaban siete horas para que fuera inaugurada. A mi encuentro salió muy amable Lázaro Osvaldo Lugo Graveran, director general de la empresa filial de Comercio en Caimito, quien me dio esta información.
No había que ser muy observador para adivinar el cansancio en su rostro y su cuerpo, como también se adivinaba en quienes, sin un respiro apenas, concluían la faena junto a él.
«Hemos trabajado toda la noche para terminar la Casita; han sido meses de labor muy dura», aseguró Lázaro Osvaldo, con el orgullo de ser parte sudorosa de esta obra, que tantos beneficios traerá desde ahora a madres trabajadoras y sus pequeños hijos.
Con capacidad para 35 hijos de mujeres vinculadas laboralmente a los sectores de comercio, la alimentaria, y con opciones para recibir algunos casos sociales, la Casita Sueños Infantiles cuenta con un patio exterior bellamente engalanado, dos salones para el desarrollo de actividades con los niños, un catrero para el descanso de estos, dos baños para los infantes y uno para adultos, un pantry y pasillos.
Su objetivo principal será «crear un espacio de recreación y educación para ofrecer un ambiente seguro estimulante a los pequeños», declaró Naivi Hidalgo Valera, educadora responsable, quien se apoyará en la educadora Adamis Vázquez Beltrán y otra más y una auxiliar pedagógica, pendientes de entrada, para alcanzar los más positivos resultados en la labor de esta Casita, tercera de su tipo en el municipio de Caimito.
Tras recorrer de una punta otra el inmueble, es justo reconocer el resultado de la labor acometida por una Mipyme ariguanabense en la Casita, orgullo ya de los caimitenses, estén o no vinculados a esta nueva obra de beneficio social indudable.
Sueños infantiles es el producto de una labor mancomunada y sería, que arrancó hace tres meses , casi sin recursos a mano, pero motivo desde sus inicios el apoyo del partido, el gobierno y la intendencia en el municipio, unidos a figuras como Jesús Rodríguez, Director General de Desarrollo, y Roberto Hernández, el siempre útil multioficio, capaz de ver soluciones donde otros cen obstáculos.
De ahí que la victoria de esta alianza entre todas las fuerzas haya motivado a Yasmany Díaz Hernández,intendente de Caimito, a soñar con la construcción de nuevas Casitas de este tipo, no solo en el casco urbano caimitense.
Después de cortar la cinta que dejaba inaugurada la Casita Sueños Infantiles, ante alborozados niños, madres, abuelas y directivos del municipio y la provincia, me di el gusto sincero de expresarle a Lázaro Osvaldo: » han construido una obra bella y muy útil, hermano, una obra para agradecer y que va a perdurar durante muchos años, estoy seguro de eso»
Toda madre, y padre también, aspira a entregarse plenamente al trabajo y saber que puede hacerlo de esta manera porque su pequeño hijo se encuentra bajo excelente cuidado. Si a esto se suma que el precio a pagar por el servicio es una verdadera ganga (cuarenta pesos mensuales por un hijo, y veinte pesos si son dos), entonces la importancia de la obra aumenta sus dimensiones humanistas.
Con la Casita Sueños Infantiles, el municipio de Caimito se apunta un triunfo que contribuye a los 15 años de vida de Artemisa y contribuye especialmente a regalarle mucha risa y felicidad a las madres trabajadoras y a sus pequeños hijos.

