Un medio, un lugar y una forma para combatir al enemigo hasta alcanzar la victoria, fueron principios que dejó en claro Marlén Domínguez, presidenta de la Zona O3 de Defensa en Bauta, durante la clausura del Día Nacional de la Defensa en este municipio.
Desde enero de 1959, ante la caída de la tiranía y la inmediata agresión imperial, las Fuerzas Armadas Revolucionarias pasaron a ser el ejército del pueblo y, a partir de la década del 80 del pasado siglo, ante la agresividad extraterritorial de la administración Reagan, esos mismos hombres y mujeres de la Sierra Maestra, Playa Girón, la Lucha Contra Bandidos, Angola, Etiopía…pasaron a organizarse en la llamada Guerra de Todo el Pueblo, de la cual hoy forman parte también otras cuatro zonas bautenses.
Bajo la dirección de Yamilet Mena Peña, presidenta del Consejo de Defensa Municipal, se enfrascaron los lugareños en el arme y desarme de fusiles, el empleo correcto de la máscara antigás, las formas de impartir los primeros auxilios a las posibles víctimas de un ataque, las prácticas de tiro….
Más allá de este espacio de preparación, la dirección de las FAR y el Minint en el municipio y la provincia impartían las instrucciones precisas para que la labor de zapa y espionaje del enemigo estuvieran bajo el control y la vigilancia de las fuerzas revolucionarias en cada espacio del municipio.
«La guardia revolucionaria no se descuidara jamás. La historia señala con demasiada elocuencia que los que incumplen este principio no sobreviven al error», volvió a recordar Marlen esta frase fidelista de honda sabiduría ante cuentos de bautenses de todas las edades y profesiones comprometidos con el destino y la independencia de la Patria.



