Enero 26, 2016 - 9:15am
- 26/01/2016 0 comentarios | | |

Matrimonio o convivencia: cuestión de conveniencia

En fin, el amor está más centrado en elementos de la pasión o el interés que en el compromiso y la responsabilidad. La tendencia, ha dicho la doctora Patricia Arés, presidenta de la Sociedad de Sicología de Cuba, es hacia una vertiente hedonista y conveniente del amor, en que la cuestión fundamental consiste en pasarla bien.
Varios Autores digital@artemisa.cip.cu

Por Manuel Alejandro Hernández, Elena Milián y Osniel Velasco  

En el sentido más lúdico de la palabra, el matrimonio tiene una de las claves del éxito en aplicar la técnica del rompecabezas: saber acoplar las imperfecciones de ambos de manera tal que tejan un tapiz hermoso.
La tendencia hacia la convivencia no formalizada aumenta y, según datos de la ONEI, desde finales de los ’80 crece la tasa de divorcialidad en el país. Sin embargo, el matrimonio, como vínculo amoroso entre dos personas sobre la base de la aceptación y el común acuerdo, persiste.
Muchos, como el escritor Senel Paz, mantienen la esperanza convencidos de que, si se aspira a una vida feliz, plena en lo personal y útil en lo social, antes de dar el primer paso, se debe fijar novia y amigos.
Carmen Ortega y Esteban Hernández, María Corvo y Rolando Hernández cumplieron 50 años de casados. La celebración de ambas bodas de oro ha sido sencilla. Una comida familiar y quizás un ramo de flores bastaron para renovar sus votos para siempre.
En la actualidad, la imagen de que únicamente a través del matrimonio formalizado puede encontrarse el tipo de relación ideal, ha sido superada. A causa de los tiempos que corren nacieron las uniones consensuadas.
Vivir en común bajo presupuestos amorosos, sin necesidad de legalizar la unión, no es efímera moda sino más bien un acuerdo que depende de las condiciones económico-sociales propias de la posmodernidad. Hasta la convivencia homosexual deja de ser cuestionada, aunque muchos todavía no la aplaudan.

¿Cuestión económica o social?
No todos tienen la posibilidad de realizar una ceremonia nupcial. Lisandra y Yasmany Rodríguez firmaron papeles matrimoniales para legalizar su relación amorosa. Emocionada, ella comenta que “cuando uno da un paso tan importante como casarse, desea que sea para toda la vida”.
Ambos recuerdan que su aventura romántica costó más de 400 CUC, más de 200 en fotos y el resto en trajes, cakes y transporte. Por otra parte, la Luna de Miel conllevó gastos de más de 300 CUC por dos noches en un hotel cuatro estrellas en la capital cubana.
Otros se casan más para la facilitación de ciertos trámites legales que para consumar un sentimiento.
Algunos, como Jorge y Claudia, luego de cinco años de noviazgo formalizan su relación, porque piensan tener hijos. Propio de estos tiempos también es el criterio de Samuel Cancio: “eso de estar uno al lado del otro debe de ser muy aburrido; lo mejor es darnos nuestro espacio, la vida es muy complicada y uno tiende a enredarse”.
Otras valoraciones pueden estar asociadas a este tipo de criterios, ya sean la situación económica, habitacional o los proyectos personales.
La proposición “los tiempos cambian” quizás le dé la razón a Denys Barrabí, un joven sancristobalense capaz de anhelar una boda por la Iglesia Católica, “por convicción, no por vivir un espectáculo como puede suceder”.
Su respuesta motivó la polémica entre no pocos: ¿para qué casarse cuando la sociedad a escala mundial prioriza el placer sin compromisos?, ¿cuántas parejas de jóvenes protagonizan un matrimonio prolongado?, ¿con qué dinero vamos a pasar la Luna de Miel?
Esas y otras interrogantes se apoderaron de la plática, mientras a la joven Yoamis Sena le preocupa el hecho de que con el divorcio la manutención a los hijos es insuficiente, dados los bajos salarios y la crisis económica de los últimos tiempos. “Creo insuficiente la protección de la Ley a la mujer”.
Margarita prefirió cierto anonimato al ocultar su apellido, pero ha estado casada durante dos décadas, y apuesta por un entretejido de tres hilos: pasión, respeto y espiritualidad, para mantener las “no poco pesadas cadenas de una relación”.
Difiere de muchos al considerar más difíciles los primeros años de la relación. “El amor no muere con el tiempo sino que evoluciona”.

El espectáculo en sociedad
Fotos y videos son propios de las sociedades del espectáculo. Vivimos en la era de las pantallas donde cada festejo puede inmortalizarse con un variado número de productos tecnológicos.
Pero, como una imagen dice más que mil palabras, la preocupación por el brillo y las condiciones del lugar puede ser la causa de que la cola en el palacio de los matrimonios se haya acabado, como concluyó otro equipo de redacción en el diario Juventud Rebelde.
El estado constructivo de los palacios de matrimonio puede persuadir a los novios a buscarse otro “escenario ideal” para celebrar las ceremonias; sin embargo, allí acuden no pocas parejas a legitimar su relación.
Así lo atestiguan Elsa Isabel Ascensión, registradora principal de Estado Civil en Artemisa y María Nela Ulloa, notaria en el municipio de San Cristóbal.
El número de matrimonios realizados en las salas de estas instalaciones decayeron de un año al otro, al menos en el palacio de la capital provincial. No obstante, aumentó en el servicio de notaría, el cual posibilita la firma del papeleo en otras instalaciones mediante la prestación de la figura notarial (Ver Tabla).
Ulloa considera oportuno significar que, debido al desconocimiento en la toma de decisiones, “abundan quienes piensan que solo el matrimonio confiere derechos a las partes; por eso, optan por uniones consensuadas, sin saber que el enlace informal también otorga derechos, si se prueba la singularidad y permanencia de esa unión”.
Asunción refiere que en el matrimonio formal ambos tienen los mismos derechos, y añade que la unión no formalizada es común, pues está admitida en la Constitución cubana, además de que “el matrimonio es un problema personal, ha dejado de ser importante el papel”.
En fin, el amor está más centrado en elementos de la pasión o el interés que en el compromiso y la responsabilidad. La tendencia, ha dicho la doctora Patricia Arés, presidenta de la Sociedad de Sicología de Cuba, es hacia una vertiente hedonista y conveniente del amor, en que la cuestión fundamental consiste en pasarla bien.
 

 

en el matrimonio uno acopla las imperfecciones del otro con responsabilidad y compromiso
en el matrimonio uno acopla las imperfecciones del otro con responsabilidad y compromiso / Foto: Leslie Liste
Enero 26, 2016 - 9:15am
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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