El consultorio médico reforzado de la comunidad José Martí en San Cristóbal opera con un sistema fotovoltaico a fin de contrarrestar los efectos de los extensos apagones que sufre el país, agudizados por la orden ejecutiva del Gobierno de Trump para bloquear la entrada de combustible a Cuba.
Raudel Dueñas Hernández, médico del consultorio, participó en la instalación de este módulo para beneficio de la comunidad y el colectivo de trabajadores que integran este grupo de profesionales de la salud.
La licenciada en enfermería Mayra González Carmenate, entre las más experimentadas, refiere que prestan siete servicios en este lugar: la consulta de urgencias del médico, cuerpo de guardia de enfermería, estomatología, central de esterilización, almacén, laboratorio y el cuarto de los médicos para la estancia y el descanso en sus 24 horas de guardia aquí.
«En el equipo tenemos cuatro licenciadas y los médicos de los cuatro consultorios de la comunidad, más los de apoyo que recibimos desde San Cristóbal, para la guardia en nuestra institución».
«Ya hace un mes que el sistema está instalado y resuelve un gran problema porque trabajamos de noche en condiciones precarias, con unas lamparitas de muy poco alcance y aquí recibimos casos de urgencia frecuentemente; atendemos una población numerosa: la comunidad Martí, las zonas de Fajardo, Mayarí, Santa Ana, Cocuyo y parte del asentamiento costero Mambí».

Como es lógico, se trata de un sitio donde se realizan prácticas sanitarias como canalización de venas, análisis y observaciones de laboratorio y procederes que cuando menos, necesitan una buena iluminación. Cuenta Mayra que atendieron a las víctimas de un accidente de tránsito masivo hace poco tiempo y era difícil hacerlo sin garantías de electricidad.
«Estos paneles son bienvenidos, aportan la luz precisa en las diferentes áreas de trabajo y podemos prestarle más y mejores servicios a los pacientes. Permiten preparar con más comodidad y facilidad los medicamentos que se administran, y usar por ejemplo, los equipos de oxígeno, son dos los que se usan con corriente aunque tenemos cuatro balones para el uso tradicional del gas medicinal».
Al momento de esta entrevista una paciente recibía este servicio desde uno de los equipos que se alimenta con la energía del sistema fotovoltaico y pudimos constatar el adecuado funcionamiento.
«Además de alguna oxígenoterapia que pueda necesitar alguien dependiente de aerosol, se pueden incorporar estas otras alternativas cuando necesitemos asistir a una urgencia de un paciente inconsciente o politraumatizados que pueden llegar al mismo tiempo, etc», agregaba la licenciada González Carmenate.
Por otra parte, en el cuarto del médico funcionan con este sistema el televisor y el refrigerador para conservar los alimentos. En el laboratorio funciona el microscopio y se pueden analizar leucogramas, orina, entre otros exámenes clínicos.

En estomatología el sillón no puede prestar todos los servicios, pero la lámpara funciona y permite hacer extracciones o brindarle atención de otro tipo a la población que lo requiera.
El Consejo de Defensa de Zona apoya en estos momentos la coordinación del transporte para algunas gestiones de rutina por medio de triciclos eléctricos y otras necesarias en el funcionamiento de un servicio clave como la salud.

