Con la Asociación del Proyecto de Desarrollo Local (PDL) Sueños Mágicos y la mediana empresa no estatal Manu DyLara, este sábado abrió las puertas el emblemático parque infantil Elpidio Valdés, conocido de antaño como Los Caballitos, en Artemisa.
Lie Lara Ramos, socia de la mediana empresa, expresó que desde abril gestan la idea del emprendimiento. Nos motivamos, mi esposo y yo, al celebrar en este parque el primer año de nuestro hijo, y reconocer las reservas de la isntalación; de ahí que al ser aprobada la propuesta concebimos un espacio de recreación y esparcimiento, en primera instancia, para los niños y también para la familia.
“El rescate del carrusel de los caballitos, la estrella y las sillitas voladoras fueron pasos imprescindibles; además, la reparación de la cerca perimetral, de los bancos, las carpas, las iluminarias del sitio, con energía solar, la pintura con variedad de colores, incluso la habilitación de los lugares para la venta al público.
“Contamos con nuevas bicicletas para varias edades, equipos inflables de gran porte, y como una de las novedades los Dinotrony, que simulan dinosaurios y con sus baterías asumen hasta personas de 200 kilos”, amplía.
Un canopy de unos 40 metros de largo resume otra de las atracciones del parque infantil, y justo al abrir sus puertas la mediana empresa Grupo Olix, encargada de su diseño y montaje, ofrecía los últimos detalles.
Yohanier Oliva Lago, al frente del equipo de Olix, explicó que este es uno de los mejores parques de Cuba por la extensión y ubicación. Cuenta con capacidad para proyectar otro canopy de este tipo, que según explicó, es seguro al ser un cable de acero de 7.19 de calibre.
En el parque, ahora PDL Sueños Mágicos, se combinan almuerzos de comida criolla, venta de helados, panes, pizzas, juguetes y hubo espacio para payasos que armonizaron el ambiente.
La jornada de apertura este sábado, con cientos de niños y familias, deja claro algunas enseñanzas, más allá de las molestas colas desde la entrada hasta para comprar las papeletas, y del precio de 100 hasta 500 de estas para dar una vuelta en cada aparato.
Si bien es de aplaudir que haya un espacio así, merece muchas manos y voluntades, precisa pensamiento y organización.
La recreación infantil es una demanda insatisfecha y este parque viene a saciar esa sed. Del lado de los emprendedores, y de la empresa de Alojamiento que es responsable de la instalación, hay presupuesto y utopías en función de que todo salga bien.
¿Entonces? pongamos el resto: el derroche de energía de nuestros niños en esta etapa estival, sin perder la ternura.

