Una Ley, artículos varios, una veintena de programas y múltiples acciones, junto al funcionamiento de comisiones creadas con los organismos que impactan en la soberanía y seguridad alimentarias y la educación nutricional, a nivel provincial y municipal, aún muestran brechas al evaluar los resultados visibles y reservas en una provincia eminentemente agrícola.
El análisis del Pleno del Comité Provincial del Partido no ocupó tiempo en lo logrado, ni en el balance de alimentos ni el per cápita por localidad; sí en la importancia de la sostenibilidad, la exigencia con los usufructuarios o tenentes de tierra, y la influencia de las zonas de defensa activas en este tiempo tan complejo.
¿Por qué aún hay centros educacionales que no cuentan con su huerto? ¿Cómo la Universidad despliega ciencia en función de la tierra en sus fincas escuelas con los propios estudiantes de careras a fines?
¿Cuándo aportan las 114 minindustrias de la provincia, 16 de estas en la misma Agricultura? ¿De quién es la responsabilidad de que cada consejo popular, dígase zona de defensa también, no cuente con un organopónico, punto de venta de productos agrícolas, y organice semanalmente, su feria con actores económicos estatales o no?
Las respuestas llevaron en sí falta de integración. La soberanía y seguridad alimentarias no solo es ocupación de la Agricultura, expresó Gladys Martínez Verdecia, secretaria del Partido en la provincia.
En tanto, la también integrante del buró político, acotó que Educación, Salud, los Proyectos de Desarrollo Local y las organizaciones de masas, deben estar más activos para poder avanzar, en patios, parcelas, huertos y grandes extensiones de tierra, según corresponda.
También se aludió a los 465 centros laborales con parcelas de autoconsumo en la provincia; las más de 900 hectáreas que se siembran de plátano extradenso, en función de alcanzar 90 toneladas por cada una; la centena de yuntas de bueyes que se preparan para el laboreo en la tierra, y las propuestas de encadenamientos con actores no estatales que importen combustible.
Si todo lo que se hace es sostenible en el tiempo impacta en la variedad de productos, el acceso de la población a ellos, y la competitividad con los precios, otro tema que merece miradas críticas y acción inmediata, explicaron.
A tono con la situación actual, el pleno evaluó, además, el programa de transformación de la matriz energética, con nueve parques solares en funcionamiento, cinco de estos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel; más, la instalación de 146 kits de paneles solares en instituciones sociales, y 415 a trabajadores de Salud, Educación y Héroes y Heroínas del Trabajo de la República de Cuba.
Concientizar -a quienes usan esta energía renovable- a desconectarse del Sistema Electroenergético Nacional, incluyendo los 26 actores estatales y 53 no estatales es una necesidad; así como habilitar puntos de carga para todos los vehículos eléctricos que ya funcionan en la provincia.
Al pleno rindió cuenta su comisión económica, a la cual se le encargó, entre otras misiones, la capacitación para concretar en función de las recientes 176 medidas económicas y sociales aprobadas por el Gobierno y revisar los municipios con déficit presupuestario.



