Una brigada internacionalista del Instituto de Formación Política del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) —partido gobernante en México— visitó el municipio artemiseño de Candelaria para intercambiar experiencias de desarrollo local.
En alianza con el Centro Memorial Martin Luther King Jr. (CMMLK), la delegación, integrada por nueve personas, compartió con miembros de la experiencia comunitaria Arcoíris y con la Red de Educadores Populares del territorio.
Las actividades se concentraron en el trabajo productivo y el intercambio de saberes. En la comunidad de Carambola, los brigadistas apoyaron las áreas productivas de un proyecto de desarrollo local enfocado en la economía circular y solidaria, liderado por la productora Maira Rojas Amaya.
En el patio agroecológico de Maira, los visitantes constataron cómo la innovación local mitiga los efectos de la actual crisis energética a través del uso de alternativas sostenibles.
«En estos momentos de contingencia energética, yo cocino gracias a este biodigestor. Incluso, los vecinos vienen aquí a elaborar sus alimentos o a calentar agua», relató Maira.
«El sistema funciona mediante el tratamiento de las excretas de los cerdos que criamos. Los desechos entran a una primera fosa donde ocurre el proceso anaeróbico (sin oxígeno). Contamos con una ventana de compensación que regula el agua y el gas. Además, separamos la materia orgánica para la lombricultura, que luego empleamos como abono orgánico para las verduras y hortalizas. Al cosechar, los desperdicios se muelen para alimentar a los cerdos, reiniciando así el ciclo de economía circular».
Por otra parte, un segundo grupo de la brigada conoció el sistema de permacultura de la parcela Somos Bayate, un proyecto de resiliencia impulsado por Alexander Acosta —quien es además delegado de la Circunscripción 17 del Consejo Popular Sur— en la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antonio Maceo. Como símbolo de hermandad entre ambos pueblos, los visitantes participaron activamente en la siembra de maíz.
Yasmín Ugalde, integrante de la delegación solidaria, destacó el sentido humanitario y político de este viaje a la Isla: «Venimos de la Ciudad de México y de Veracruz. Traemos donativos consistentes en víveres, medicamentos, alimentos, baterías y generadores eléctricos recolectados en el Instituto. Pero nuestro objetivo más importante es constatar de primera mano el impacto del bloqueo extremo sobre el pueblo cubano para luego dar testimonio de ello en nuestro país. El momento actual es crudo, pero la solidaridad de los cubanos es inmensa, y México siempre estará para apoyarlos».
«Hoy ayudamos en la siembra de alimentos. Sembrar maíz es muy significativo para nosotros, pues el pueblo mexicano históricamente está hecho de maíz. Ha sido maravilloso compartir estas labores agrícolas. México está con Cuba desde el primer día de este bloqueo, no solo a nivel institucional, sino desde el corazón de su pueblo, que realiza colectas y aportes a muchos niveles», añadió Ugalde.
Este esfuerzo conjunto permitió a los visitantes conocer de cerca la realidad cubana desde la cotidianidad de sus pobladores, comprender los desafíos que imponen las medidas coercitivas del bloqueo de EE. UU. y estrechar los lazos de cooperación y afecto entre México y Cuba.



