En el contexto de la 29ª edición del Festival Cubadisco -que tiene lugar del 16 al 24 de mayo en La Habana y se extenderá por todo el país- la provincia Artemisa acogió una jornada especial dedicada al Son Cubano como eje central de la programación cultural. La cita tuvo espacio este viernes 22 de mayo, a las 10:00 a. m., en el portal del cine-teatro Juárez.
La actividad comenzó con la actuación de la Banda de Conciertos de Artemisa, que interpretó temas de los más grandes exponentes del género. Seguidamente, tuvo lugar un conversatorio con el escritor Luis Carmona y el músico José Sisto López, quienes abordaron la significación del Son como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Luego, los solistas Yara Veliz y Boris Rabeiro hicieron un recorrido por los clásicos del son, y la clausura estuvo a cargo de la agrupación “Versus”, que presentó varios temas del panorama musical cubano.
En declaraciones a este medio, Yuliet Leyva Ricardo, Directora del Centro Provincial de la Música en Artemisa, destacó la riqueza sonera del territorio: “Cuando hablamos del desarrollo del Son en Artemisa, considero que no debe concentrarse toda la atención en un solo municipio, porque el aporte de la provincia ha sido diverso y complementario. Guanajay, Güira de Melena y otros territorios artemiseños representan distintas maneras de entender la evolución de la música popular cubana y, particularmente, la tradición sonera”.
Leyva Ricardo recordó que Guanajay fue cuna de María Teresa Vera, figura esencial de la trova tradicional vinculada al desarrollo del Son en los años veinte mediante el Sexteto Occidente. “Guanajay puede verse como un punto de conexión entre la trova y el nacimiento del son moderno”, afirmó.
Asimismo, subrayó el peso de Güira de Melena gracias a Pancho Amat, “quien modernizó el lenguaje del tres cubano”, así como la huella de Polo Montañez, nacido en la Sierra del Rosario, cuya obra “conserva la esencia del Son tradicional”. Sin olvidar a Enrique Jorrín en Candelaria y Luis Marquetti en Alquízar, “lo que demuestra que la provincia desarrolló un ecosistema cultural donde el Son dialogó constantemente con otros géneros populares cubanos”.
Por su parte, Leandro Suárez Cuello, programador provincial de Cultura, puso énfasis en el valor patrimonial del género: “Cuando hablamos del son cubano como Patrimonio Cultural Inmaterial, hablamos de una tradición que se transmite de generación en generación a través de la oralidad, la danza, la improvisación y la memoria colectiva. No pertenece únicamente a los escenarios o a las grabaciones; pertenece también a las familias, a las calles, a las celebraciones populares y a la cotidianidad de un pueblo”.
Suárez Cuello también dedicó palabras al músico Jorge Gómez Barranco, fundador y director del Grupo Moncada, a quien estuvo dedicada esta edición del Cubadisco: “Hablar de Jorge Gómez es reconocer a uno de los músicos que ayudó a mantener viva la esencia de la música popular cubana mientras la proyectaba hacia nuevas formas de expresión.
«Moncada tomó las bases del son cubano y las fusionó con influencias de la Nueva Trova, arreglos contemporáneos y letras de contenido social. Jorge Gómez demostró que innovar no significa abandonar las raíces, sino encontrar nuevas maneras de hacerlas dialogar con el presente”, agregó.
La jornada del 22 de mayo en Artemisa fue un tributo merecido a esa tradición viva que sigue bailándose y cantándose en cada rincón de la isla.







