Directivos de la Fundación Ariguanabo, de la Dirección Provincial de Acueducto y Alcantarillado, del Consejo de la Administración y habitantes de San Antonio de los Baños, trabajaron para devolverle vida y esplendor al Río Ariguanabo, en una jornada masiva de higienización.
Los participantes limpiaron los márgenes del afluente para librarlo de malas hierbas y desechos vertidos por los propios habitantes del pueblo, que todavía no han concientizado la importancia de preservar este refugio natural, que da vida al poblado de San Antonio de los Baños.
El río, espacio de respeto y devoción, ha inspirado a cantores y poetas, y es símbolo y orgullo de quienes se sienten hijos de este poblado, distinguido por el río que recorre 11 kilómetros del poblado y lo atraviesa de norte a sur hasta sumergirse en la Cueva del Sumidero y reaparecer en Playa Cajío.
En San Antonio de los Baños, el río es más que un tramo de agua, forma parte indisoluble de la identidad y es incluso el gentilicio que distingue a los habitantes, de ahí el empeño de la Fundación Ariguanabo y de tantos otros. Ojalá se repitan jornadas como esta, pero sobre todo, ojalá todos entiendan la importancia de no contaminarlo.


