El sol de la mañana del Primero de Mayo aún calentaba el terreno del Combinado Deportivo (CVD) de la avenida 41, en Artemisa, cuando la orquesta de Adalberto Álvarez y su Son arrancó los primeros acordes. Era el preludio de una descarga que, por casi dos horas, transformó el corazón de la ciudad en una pista de baile colectiva, justo en el Día del Trabajador.
Desde las primeras notas, el público respondió con un aplauso que parecía corear el estribillo. No era para menos: el Caballero del Son, aunque ausente físicamente desde 2021, se hizo sentir en cada tumbao de la timba y en cada piano que llevó la firma de su legado.
La orquesta, dirigida hoy por sus jóvenes hijos que crecieron bajo la escuela de Adalberto, desplegó un repertorio que fue un viaje por los grandes éxitos. Clásicos de décadas sonaron con la frescura de siempre.
El momento más emotivo llegó cuando uno de los cantantes pidió un aplauso para Juan Formell, a propósito de cumplirse un aniversario más sin su presencia en los escenarios, como nuestra de gratitud por su legado artístico.
El concierto cerró con ¿Y qué tú quieres que te den?, tema que coreó y bailó el público, pues es de las canciones que han marcado la identidad cultural de este país. Los asistentes agradecieron el concierto, ofrecido de forma gratuita, y piden que, de ser posible, no se pierdan este tipo de iniciativas.



