Artemisa suma sus fuerzas al movimiento Mi firma por la Patria. Abierto el pasado 19 de abril, tras la convocatoria realizada por el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el acto por el 65 aniversario de la declaración del carácter socialista de la Revolución; este miércoles se extiende hasta cada Consejo Popular del territorio.
Educadores, estudiantes, delegados de circunscripción y pobladores se juntan en una intensa jornada de movilización para ratificar de forma voluntaria el respaldo a la Revolución, el compromiso de este pueblo con la paz, su firmeza y disposición a defender la soberanía.
Sucedió así en el Ariguanabo. A pocas horas de celebrar otro Primero de Mayo, el barrio firmó por la Patria.
En la cuadra, donde crece la ideología revolucionaria para defender un país, las rúbricas son mucho más que tinta en un simple papel. La jubilada, el trabajador por cuenta propia, el custodio del centro escolar, la embarazada, la trabajadora social, el maestro o campesino, firmaron en clara señal de que Cuba no se doblega, no negocia su soberanía, no claudica frente a las presiones e intentos de injerencia yanqui.
Justamente, en la avenida 33, entre 76 y 78 en el Ariguanabo, se firmó por la Patria de Martí y Fidel. Los vecinos José Hernández y Maritza Guzmám ratificaron la confianza en la revolución y sus máximos líderes. Sus rúbricas reflejan el sentir de los ariguanabenses de sostener la tranquilidad ciudadana y todas nuestras conquistas sociales.
También los vecinos de la calle 76 tuvieron la oportunidad en San Antonio de los Baños de empuñar el bolígrafo como muestra fehaciente de amor a la paz y de lucha contra el bloqueo genocida que pretende asfixiarnos.


En san Cristóbal, Gladys González López tiene vocación por la pedagogía, su vida laboral transcurrió entre niños de la primera infancia en los círculos infantiles. Después de jubilada, todavía aporta sus conocimientos acumulados en la enseñanza universitaria como parte del claustro de Educación Preescolar luego de reincorporarse al trabajo.
Ella se ha sumado al movimiento de firmas por la Patria, dice que lo hace por sus hijos, por sus nietos, por todas las familias cubanas. «Yo fui educadora de círculos infantiles, y por tanto lo hago por todos los niños. Lo hago por la paz y la tranquilidad de mi país y porque no es justo que quieran intervenir en la vida y las decisiones de nosotros como sociedad».
Por su parte, Rafael Alfredo Sánchez Hernández, profesor de la filial Manuel Piti Fajardo, de la Facultad de Ciencias Médicas de Artemisa, tras participar en el acto por el movimiento de firmas en el centro universitario, expresó que se une porque «en estos momentos es fundamental la unidad y que seamos capaces de saber la responsabilidad que tenemos en la construcción de un futuro más saludable para el país».

«Si la solidaridad y el altruismo son esenciales para enfrentar los desafíos que se nos presentan, ¿cómo vamos a querer la hostilidad y el ambiente horrible de una guerra de cualquier tipo? Estamos totalmente a favor de la paz, eso no es negociable. Nuestra misión como médicos trasciende lo individual; somos parte de un colectivo que lucha por un bien mayor».
También en San Cristóbal, Generosa Rodríguez Herrera, de 86 años, que padece la enfermedad de Parkinson y por ello se le acercó hasta su vivienda el acta de firmas, expresa que su voluntad es firme a favor de la paz de la nación. Ella siente vocación por la fe cristiana y asegura que su formación, tanto religiosa y además como parte de la ciudadanía cubana, le condujeron hasta hoy a apostar siempre por el amor y la solidaridad entre los seres humanos para alcanzar las metas y la felicidad. Entonces tiene muchas razones para querer siempre la paz y el respeto entre las naciones.

Temprano en la mañana la Escuela Primaria Forjadores del Futuro de Alquízar abrió sus puertas a los integrantes de las familias de sus educandos para que estos plasmaran su sí por Cuba. La profesora Idalmis Turcá Villa guiaba a los padres de sus pupilos al tiempo que les explicaba con argumentos convincentes lo que significaba esta firma por la paz y en contra de cualquier injerencia.
Esta experimentada profesora hizo una encomiable labor fuera de la institución educativa, pues como delgada de la circunscripción 31, del sureño municipio, también le correspondió guiar este proceso en una parte del reparto conocido como Las 400.
«Muchos electores que se han sumado a este movimiento. Nadie quiere que caiga sobre sí el manto negro de la guerra. La mayoría tiene conocimiento del genocidio al que es sometido el pueblo Palestino. Esa realidad no la quieren para Cuba».

De orígenes campesinos Luis Ángel Soler Vidal bien sabe sobre la triste realidad que se vivía antes del triunfo de la Revolución en los campos de Cuba. Hoy, como asociado de la Cooperativa de Créditos y Servicios Pedro Rodríguez Santana, le sobran motivos suficientes para dar su firma por la Patria. «Fidel le devolvió la dignidad al campesinado cubano y hoy vengo a agradecerlo con mi palabra en contra de la guerra y la intervención enemiga».
En el Consejo Popular Lincoln, desde horas tempranas de este miércoles el movimiento de estudiantes, trabajadores sociales y delegados fue constante para brindar a todos los habitantes la posibilidad de dar su firma por la paz y contra el bloqueo.
Amas de casa, jubilados, vecinos sin vínculo laboral, de manera voluntaria dejaron plasmada su firma a favor de la soberanía de nuestra Isla. Tal fue el caso de Mariela Núñez quien desde la circunscripción 108 dejó claro que por su Patria, todo.
Mientras, Dora Hernández, de la circunscripción 85 aseguró: “Firmo por el futuro de mis hijos, de mi familia, por la libertad y la paz”.
La comunidad estudiantil fue protagonista activa, en apoyo al proceso de firmas, muestra de que las nuevas generaciones son fieles a la historia y las conquistas de la Patria. “Estoy presente y doy mi paso al frente por mi Patria, mi soberanía y mi tranquilidad, expresa Lorena Rodríguez Veliz, estudiante de la Secundaria Abraham Lincoln.
Desde la trinchera del trabajo comunitario, Yanisleydis Véliz Velásquez, coordinadora de trabajo social y Daniela Mena Martínez, de la circunscripción 86 fueron el puente emocional y organizativo para que nadie quedara fuera de esta jornada.
Su labor se enfoca en la protección de los sectores más vulnerables. “Firmar no es solo un gesto político, sino un acto de amor, de continuidad. Los valores de solidaridad y humanismo son escudo de la nación ante agresiones en contra de nuestra soberanía”, expresó Yanisleydis.
Este movimiento reafirma el apoyo del pueblo artemiseño para defender las conquistas de la Revolución y ser partícipe para mantener la paz y la unidad.

POR: CARLOS E. RODRIGUEZ GONZÁLEZ, YEMMI VALDÉS RAMOS, JOSÉ A. RAMOS TORRENTE, JOSÉ A. NÁPOLES TORRES, GISELLE VICHOT CASTILLO Y DAIRIS BRITO HERNÁNDEZ

