Las guerras han cambiado mucho. Raras veces suceden a tiros de fusil, como las de antes, ni siquiera a cañonazos, al menos cuando te enfrentas al enemigo de la humanidad: el imperio de los Estados Unidos de América. Esa sería solo la fase final, la que los yanquis buscan evitar, porque, pese a su poderío, la han perdido más de una vez.
El “centinela” mundial hace sus guerras a la distancia de un portaviones o de una base militar en otro país: desde lejos, envía sus bombarderos.
Y, desde mucho antes, comienza a calentar el escenario mediante la prensa y las redes sociales. Procura formar opinión a su favor, justificar desatinos, manipular… convencer de que la guerra es el mejor método para conquistar la paz.
Así lo intentan aun hoy contra Irán. Las guerras se venden mintiendo, como se venden los autos. Impunemente ocurre la guerra química destinada a envenenar a la opinión pública. ¡Palabras de Eduardo Galeano!
Pero con la República Islámica no les ha salido muy bien su estrategia. Los persas le han concedido la importancia precisa al papel de la comunicación. ¡Ojalá bastaran los hechos, si hablaran por sí mismos! No es tan simple. La verdad necesita ser contada… y de una manera eficaz.
De modo que han recurrido igualmente a la gráfica en disímiles modalidades: fotografías, viñetas, caricaturas, videos realizados con Inteligencia Artificial y memes de todo tipo. Parodiando la famosa frase: X sí marca el lugar, y hacia esa red social se han volcado, desde fecundos perfiles, con muy notable acierto.
“Me gustan estos vídeos de propaganda antimperialista iraní con figuras de Lego, para que incluso los estadounidenses lo entiendan. También están ganado la batalla de la comunicación al imperio de Hollywood”, comenta el analista Paco Arnau sobre el nombrado One vengeance for all.
Irán publicó una película animada sobre la fallida invasión terrestre norteamericana. Desnuda las mentiras del agresor. Trolea y ridiculiza a Trump y a sus secuaces. Resulta extraordinario cómo le están comunicando al mundo la realidad, de una manera clara, moderna, divertida.
Hasta Vladimir Putin, presidente de Rusia, subraya lo difícil de “derrotar a Estados Unidos en una guerra de propaganda sionista satánica, porque Estados Unidos controla los 12 000 medios de comunicación del mundo”.
Lo cierto es que, si este martes se produjo un alto el fuego de dos semanas, considerado una victoria para los persas, una buena cuota del éxito radica en saber contar la verdad de forma tan original.
Me recuerda aquel texto de Galeano en que eran unos supuestos extraterrestres quienes preguntaban a politólogos estadounidenses “¿por qué los que aquí gobiernan hablan siempre de paz, mientras este país vende la mitad de las armas de todas las guerras?”
Ahora los iraníes han probado sus dotes para la ironía, al llevar ese recurso del papel a las redes. Ya comienzan a multiplicarse por miles las visualizaciones en X de viñetas con un presidente norteamericano rendido y humillado, incluso con el líder de China riendo a carcajadas mientras sostiene un libro atribuido al inquilino de la Casa Blanca (Trump: El arte de la negociación).













