El complejo deportivo La Piscina y el estadio de Fútbol conocido como La Bombonera, contiguos posicionalmente en San Cristóbal, son sitios de marcada tradición para la actividad física en el municipio y hoy obras constructivas pendientes de culminación.
La Bombonera, desde la década de los 80 del siglo pasado no se pudo terminar al entrar el Periodo Especial en el panorama económico de la isla; luego sufrió además el paso del tiempo y el deterioro por el uso constante, hasta llegar a un proceso de reparación capital que tiene lugar en la instalación desde 2022.
El déficit de recursos como el cemento de fundición para columnas, ha obligado a detener el cronograma del proyecto. Fortalecer la estructura de las gradas resulta fundamental, dado el peligro de derrumbe que amenaza a estas áreas.
Idalmis Quiñones González, intendente del municipio, informó que ahora mismo las autoridades provinciales y locales evalúan la designación del presupuesto para determinar si se retira o se mantiene, por las condiciones económicas que obligan a establecer prioridades en función de la pertinencia y la factibilidad de los proyectos.
Por su parte, la piscina olímpica, donde ya concluyó la obra civil y se esperaba poder llevar el agua con la reparación de su fuente de abasto original; tampoco tuvo la solución definitiva una vez se reanudó el funcionamiento de ese acueducto.
Al respecto, Luis Orlando Casanova Moreira, director de Patrimonio y Construcciones del Consejo de la Administración de San Cristóbal, explicó que “la fuente de agua Hidropónico, que siempre suministró el líquido a la piscina, estuvo varios años detenida por avería, se reparó y ya presta servicios, pero la conductora está afectada por una gran cantidad de salideros y el caudal es muy deficiente para la demanda de la piscina”.
«Es muy complejo el llenado en medio de las condiciones actuales, pues solo cinco horas de bombeo, de acuerdo a la rotación de apagones por circuitos, resultan insuficientes. Parar el servicio para solucionar todos los problemas que presenta la conducta afectaría significativamente los procesos y las rutinas del hospital”.
A esas dificultades se suman inconformidades de la población asentada en las cercanías de La Piscina. Durante las pruebas de llenado ya demostraron inquietudes por las afectaciones que generaba para el suministro de agua a las viviendas de la zona.
También falta comprar una bomba para subir el agua hacia el tanque elevado del área socioadministrativa de este complejo deportivo, para que funcionen las duchas, los baños de los cuartos vestidores y otros servicios como la cafetería. Es una inversión que el Inder asumió y que aún no ha llegado al municipio.
“La disponibilidad de agua no suplía el llenado del vaso de la piscina, por la avería de la bomba del Hidropónico, ahora que está activa tampoco la satisface, pero esta no ha sido la única opción. Las alternativas que se han implementado con el fin de llevar el agua por otras vías y lograr una red hidráulica independiente se han sucedido en medio de múltiples esfuerzos, pero al realizar las pruebas pertinentes, no dieron los resultados que se esperaban», apuntó Casanova Moreira.
Agrega que se le dio mantenimiento al tanque clorador y se espera la nueva bomba para el llenado del depósito de la sección socioadministrativa, a favor del funcionamiento idóneo de todas las instalaciones, incluidas las duchas exteriores.
El Estadio Raúl Rodríguez, conocido como La Bombonera, es un objeto de obra más difícil. Reforzar la estructura de las gradas de la parte sur, se ha atrasado por déficit de cemento P 350, imprescindible para las columnas que soportan dicha estructura.
En medio de un contexto marcado por las complejidades con la energía, los recursos y el deterioro de la infraestructura, destinada al funcionamiento de un sistema demandante de tanta agua, como la piscina olímpica (3 375 m³ o 3 375 000 litros), parece que seguirá esperando la reinauguración.
También se prolonga en el tiempo la reparación de La Bombonera, emblema del fútbol en San Cristóbal, Artemisa y Cuba. Ya no es la plaza que fue, su terreno tampoco es confortable ni seguro, pero la pasión por el balompié jamás muere ni morirá en tierra de campeones y aficionados desde la cuna.



