La Empresa de Conservas de Vegetales, perteneciente al Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, entregó fondos a la Fábrica de Conservas El Batey, ubicada en Caimito, para que esta honrara su envejecida deuda con el productor Domingo González Rodríguez, de Bahía Honda.
Ocho meses después de que el campesino les suministrara 364 quintales de guayabas, en cuatro entregas, finalmente le transfirieron el millón de pesos adeudado.
El pago ocurrió tras no pocas gestiones suyas con la dirección de la Fábrica El Batey, dos viajes a la sede de la empresa nacional y la reciente publicación de un reportaje en el artemiseño.
Fue ese el caso más grave enfrentado por el productor bahiahondense de frutales, aunque ninguno de los otros establecimientos a los que tributó durante el año 2025 pagó en término: ni los dos de Pinar del Río; ni Siboney, en San Cristóbal; ni Menelao Mora, igualmente en Caimito.
El problema de los impagos pende como espada de Damocles sobre la economía cubana, con períodos mejores y nuevos regresos a la acumulación de adeudos. No atañe solo a la Industria Alimentaria ni a la Agricultura. Al menos esta vez, tardó la transferencia, pero llegó.



