A la provincia Artemisa y su sistema de Salud Pública, pertenece un grupo de colaboradores de la Misión Médica Cubana en Jamaica que recién concluyó arbitrariamente debido a las presiones ejercidas por el Gobierno de Estados Unidos sobre los países del área, ante las que algunos han cedido también con el cierre de embajadas y misiones diplomáticas.
Son nueve los profesionales artemiseños que prestaban sus servicios en Jamaica al momento de la decisión del cese del convenio de manera unilateral por parte de ese país caribeño.
Entre ellos figuran las enfermeras Yunif González Blanco de Mariel, Yamilé Fernández Díaz de Artemisa, Beatriz Suárez Escandell de Guanajay, Shirley Cruz Hernández de San Antonio de los Baños, Liudmila Sánchez Mojena de Artemisa, Niurkys Matilde Kirós Iraola de Artemisa que trabaja en Mariel y Yoanka Sotolongo Herrera de Calimete, Matanzas, que trabaja en la capital provincial de Artemisa.
Además, se encontraban al término de la misión, el doctor Giraldo Pérez Sosa de Guanajay, como Médico General Integral, y la doctora Odalys Barrios Roque de Guanajay, como especialista en Oftalmología Quirúrgica.
Según informa el Dr. Alberto Crespo Peña, Jefe de Colaboración de la Dirección Provincial de Salud en Artemisa, de estos profesionales habían regresado en un primer vuelo dos cooperantes de la misión: la licenciada Liudmila, que fue evacuada por enfermedad al hospital Hermanos Amejeiras, de La Habana, y la doctora Odalys, a su natal Guanajay.
El viernes último arribó a Cuba en el horario de la tarde el resto de los profesionales que se vieron condicionados a culminar su trabajo allí.
Yunif González Blanco, quien labora en el policlínico Orlando Santana de Mariel, llevaba un año y medio trabajando como enfermera general en Jamaica, expresó que «hechos como estos siempre te toman por sorpresa, aunque la visita del Secretario Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y sus declaraciones allá sobre el personal cubano de la salud, en un país tan dependiente de las relaciones con la Casa Blanca, sí nos pusieron un poco en alerta».
«Esa visita tuvo lugar a los cuatro meses de yo estar en Jamaica y en algún momento sí sentí que estaba poniendo una precisa sobre una posible retirada de nosotros, alegando que nuestro gobierno incurría en malas prácticas como la trata de personas, refiriéndose a los internacionalistas».
«Yo vine de vacaciones a Cuba el 27 de noviembre de 2025, regresé a la misión el 4 de enero y ya en ese momento el Gobierno de Jamaica recibió un ultimátum por parte del Gobierno de Estados Unidos para poner fin al contrato con Cuba, pero hasta el 5 de marzo no se anunció la noticia definitiva y el día 6 fue nuestro último día de trabajo».
«En mi caso, trabajaba en el poblado de Saint Thomas, ubicado a una hora de la Ciudad de Kingston (la capital) en el Princess Margaret Hospital. Es un hospital público, allí nos reunieron y nos preguntaron si queríamos cumplir con nuestro contrato de 3 años, pero bajo condiciones diferentes y sin vínculos con el gobierno cubano y no aceptamos».
«El pueblo de Jamaica nos sorprendió, los colegas y los pacientes sí reconocieron siempre nuestra competencia y nuestros valores, pero las culturas, las idiosincrasias de ambos países tienen marcadas diferencias y eso hacía que la relación de algún modo no fuera todo lo cercana a lo que generalmente acostumbramos los cubanos, porque somos más efusivos y extrovertidos para expresar los afectos, por ejemplo, y los nacionales en ese país no son así».
«Pero desde el momento en que supieron que nos íbamos, cambiaron y comenzaron a demostrarnos un cariño sincero y hasta sorprendente, como ya dije. Nos paraban en la calle y nos decían: ¿Ustedes son cubanos, gracias por todo, pero no queremos que se vayan, por qué tienen que irse? No queremos que ustedes se vayan ahora, no entendemos por qué tiene que pasar esto.»
“Con eso me quedo yo”, asegura Yunif emocionada del otro lado del teléfono, al final, esas últimas muestras de gratitud, marcaron el sentimiento que tenía el pueblo jamaiquino desde el principio, desde que la misión médica cubana les llegó.
Nuestros colaboradores dejaron claro que sí se retoma algún día, están dispuestos a volver a tender una mano a los agradecidos.




