Casi siempre desde el anonimato, fieles a la máxima martiana de que hay cosas que, para lograrse, han de andar ocultas, una representación de jefes y oficiales de la Contrainteligencia recibieron reconocimientos por el aniversario 67 de los Órganos de la Seguridad del Estado, siempre con la satisfacción de enfrentar la política hostil y subversiva de Estados Unidos contra Cuba, desde 1959.
Muchos de sus rostros nos resultan familiares, y hasta hay quien imagina las riesgosas misiones que asumen; pero lo hacen con la convicción de defender la soberanía de la Patria, los principios del Socialismo, la tranquilidad ciudadana y el orden interior, con la misma firmeza, lealtad y disciplina que les resaltara Fidel a los primeros integrantes de estas fuerzas.
La mayor Yarmila de la Caridad Linares Domínguez recibió la condición Elogio a la Virtud; entretanto, a una decena de combatientes se les impuso la distinción Servicio Distinguido. Varias unidades, oficiales y funcionarios recibieron el agasajo de la Jefatura Provincial.

El teniente coronel Adrián González Oliva, segundo jefe del Minint en el territorio, leyó la carta de felicitación de la máxima dirección, en la cual se destaca la fusión, desde la humildad y la valentía, de combatientes del Ejército Rebelde, la Lucha Clandestina, estudiantes, obreros y campesinos, que supieron enfrentar acciones militares y terroristas, sabotajes y bandas armadas.
“Esa es la estirpe de los hombres y mujeres de los Órganos de la Seguridad del Estado, protagonistas de proezas cotidianas”, aseguró en su texto el coronel Onel Estévez Matos, jefe del Minint en la provincia.

El acto político-cultural también congratuló los 64 años de la creación del Órgano de Menores, este 27 de marzo, donde el amor a la infancia, la fe en el mejoramiento humano y la confianza en el poder de la educación y el cariño, transforman vidas.
Así lo demuestra la capitana Josefa Martínez Domínguez, oficial de Menores en Güira de Melena, una de las merecedoras de la Distinción por el Servicio Distinguido, quien durante 20 años estuvo frente a las aulas en la enseñanza primaria. Su inclinación hacia los más pequeños la lleva a la prevención de conductas delictivas, el seguimiento a los que han cometido delitos, o sufrido violencia o abandono en carne propia.
Desde dos trincheras de gran utilidad para el presente y futuro del país, se destaca el valor y la incondicionalidad de quienes lo sacrifican todo en nombre del deber.


