Maybel Quintana Giralt nació en tierra de tenistas: Artemisa, la cuna de este deporte en Cuba, la de tantos reyes coronados. Se enamoró de ese empeño de enviar con suma precisión la pelota al otro lado de la red… y hacer que rebote dentro de la cancha del rival. También fue campeona, y hoy marca estupendos aces como entrenadora.
Raqueta en mano, ganó el oro individual en su último año entre chicas de 13-14. Justo entonces tuvo la oportunidad de jugar una categoría superior (15-16). ¡Otra conquista: título individual y en dobles!
Además, obtuvo el segundo lugar por equipos en la Junior Fed Cup, en Guatemala, así como el oro en dobles y sendas platas en la lid individual y la mixta en 2003 en el torneo JITIC, y par de doradas en dobles en 2005 y 2006 en la Copa Horizontes de la Amistad.
Un día decidió que su mejor golpe no sería más un drive, una volea o una dejada, sino transmitir conocimientos y desarrollar habilidades en las nuevas generaciones.
Prefirió compartir esa mezcla de ritmo, belleza y potencia que es el tenis: ese velocísimo y vivo “ajedrez” sobre una cancha de casi 13 metros de largo. Recientemente, recibió un reconocimiento especial en la gala de premiación a los mejor deportistas de 2025, por el segundo lugar en los Juegos Escolares y el primero en los Juveniles.
“Mi prioridad no son las victorias. Me gusta que mis alumnos vean sus partidos como la mayor experiencia de su vida. Todo resultado lo valoro de importante; me pongo más nerviosa viéndolos competir a ellos que cuando lo hacía yo.
“Pienso que un buen entrenador debe adaptarse a las necesidades de cada discípulo suyo, ser un comunicador efectivo y tener un profundo conocimiento del deporte.
“También resulta indispensable que inspire confianza y motivación en sus jugadores. Un atleta puede tener el conocimiento técnico y la competencia, pero si no está motivado es poco probable que alcance su máximo potencial”.
¿Cómo se realiza la captación de talentos? ¿Dónde buscar la cantera y el relevo?
“Hoy en día, se realiza a través de programas de detección en escuelas y competiciones locales. Considero importante buscar, además, en comunidades donde nuestro deporte no sea tan popular; allí se pueden hallar talentos ocultos”.
¿Qué condiciones te dicen será un buen tenista?
“La disciplina, la ética de trabajo, la capacidad para aprender de los errores y una mentalidad resiliente, suelen indicar el potencial de un jugador para ser buen tenista”.
Entre tus alumnos, suele ser más importante ¿la técnica, el empeño o la valentía?
“La técnica es esencial para un tenista, pero sin empeño y valentía muy difícilmente progresará. En mis alumnos, generalmente el afán marca la diferencia. El valor para enfrentar desafíos y competir resulta igualmente crucial”.
-Muchos aseguran que la labor con niños, adolescentes y jóvenes precisa equilibrio entre rigor y confianza.
“Por supuesto. Requiere establecer un ambiente en que se sientan seguros para cometer errores y aprender de ellos, mientras se mantiene un nivel adecuado de exigencia.
“Hay que ser capaz de inspirar y mantener la motivación de los atletas, especialmente en momentos difíciles. La resiliencia es clave en el deporte”.
¿Se le concede la debida importancia a la dosificación adecuada del entrenamiento?
“Sí, es fundamental, porque ayuda a prevenir lesiones y asegura que los atletas estén física y mentalmente preparados para competir”.
¿En la actualidad, prevalece el talento entre los varones, o entre las damas?
“El talento existe en ambos géneros, pero las oportunidades y el apoyo pueden variar. Sin embargo, cada vez menos mujeres destacan en el tenis profesional, evidencia de una disminución en el talento femenino”.
¿Crees que Artemisa sigue siendo referente en este deporte?
“Artemisa ha sido históricamente un referente, aunque siempre hay espacio para mejorar y crecer. Debemos seguir fomentando el desarrollo de este deporte en el territorio. Pero hay factores ajenos a nuestro trabajo que influyen en la disminución de la práctica de esta hermosa especialidad, en una tierra conocida como la cuna del tenis”.
-¿Cuáles son los principales desafíos para el tenis de campo en Artemisa?
“Los principales desafíos incluyen la falta de infraestructura adecuada (hoy muy deteriorada), recursos limitados para entrenadores y la necesidad de más programas de desarrollo juvenil”.
Aun así, el tesón de Maybel le ha deparado no pocas recompensas. Entre los juveniles, Gloris Nelly Mazor Mendoza, una de las chicas que promovió al equipo nacional, alcanzó las tres medallas de oro.
A la par, Aniel David González Trujillo, otra promoción suya, obtuvo dos medallas de oro en su último año escolar. Y María Eduarda Pérez Acosta, igualmente ascendida al equipo nacional, conquistó oro y plata.
Solo que, para esta entrenadora, los premios más relucientes no están forjados en metales áureos o plateados. Para ella, lo que más brilla no es el oro.
“Mi sueño es formar tenistas que no solo sean competidores exitosos, sino también personas con valores sólidos. Quiero contribuir al desarrollo integral de mis alumnos; ayudarlos a alcanzar su máximo potencial tanto dentro como fuera de la cancha”.


