Hoy no es un martes cualquiera. Es 24 de febrero y la fecha pesa en la memoria de esta Patria. Más de una centena de estudiantes de primaria, secundaria y preuniversitario del municipio cabecera, protagonizaron el matutino especial realizado en el IPU: Eduardo García Lavandero, del municipio Artemisa, en recordación de la historia que aún late en muchos cubanos.
Los más pequeños lo dijeron sin titubeos: «El 24 de febrero de 1895 se encendió la llama de la Guerra Necesaria. Aquella gesta no fue un episodio más, fue la guerra organizada con inteligencia, unidad y visión de República».
Sus voces aún tienen ese timbre que no entiende de matices políticos, sino de verdades heredadas.
Mientras, una representación de estudiantes de la secundaria Rigoberto Corcho López, con esa mezcla de timidez y convicción que solo aparece cuando comienzan a comprender, agregaron: «Aquella guerra la concibió Martí para fundar una República ‘con todos y para el bien de todos’. Ese sueño lo hicimos realidad el 1ro de enero de 1959».
Los preuniversitarios, más conscientes del peso de las palabras, expresaron que «la Revolución cubana es una sola: la que inició Céspedes en 1868; continuó Martí en 1895; y triunfó con Fidel en el 59».
Además, recordaron que el 24 de febrero no es solo una fecha de lucha, sino también de leyes: la Constitución de 1976 se proclamó un 24 de febrero; luego, la de 2019 se ratificó en la misma fecha.
Hubo poesía, música, y una coreografía de la canción El Necio interpretada con el respeto que solo entienden quienes saben que la música también es identidad. Y luego, un canto a la Patria que no fue consigna, sino promesa.
Hoy no es un martes cualquiera. El 24 de febrero, en Artemisa, no fue una fecha más en la memoria histórica de Cuba, fue un latido colectivo. Una cadena de dignidad que sigue y no se rompe.




