Entre los programas priorizados del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), destaca la Actividad Física Comunitaria. En San Cristóbal, una de las actividades consolidadas durante muchos años es la práctica de la Gimnasia Oriental, específicamente el Tai Chi Chuan, para todas las edades y grupos.
Se desarrolla bajo el liderazgo del profesor Gregorio Alberto Miranda López, presidente de la Escuela Cubana de Wushu en la provincia Artemisa.
El apasionado mentor confiesa que, desde el punto de vista de la salud, social, cultural y desde todo punto de vista, le ha cambiado la vida.
“El grupo Eterno Amanecer es el más adelantado y estable, con un amplio arsenal de técnicas y sistemas terapéuticos, porque lleva muchos años, desde 2009, cuando lo fundé”.
Una de las practicantes, Bárbara Martínez Díaz, revela que, al inicio, estaba muy alterada. “Me estresaba por cualquier cosa. Tenía las manos y pies enfermos debido al estrés. Se me hacían huequitos en las manos y dormía muy mal.
“Después que empecé en el Tai Chi, mis manos y pies están sanos y duermo bien. Soy mucho más ágil; hago cosas que 20 años atrás ya no hacía. Parece increíble, pero es real”.
Eterno Amanecer trabaja con cinco frecuencias a la semana, de 8:30 a 10:00 de la mañana, en la Casa Monos Sabios.
“En 2008 vino a San Cristóbal un profesor que impartió el primer seminario. Desde ese mismo año se empezó a practicar Tai Chi en varios grupos, y eso ha perdurado hasta la fecha”, profundiza Alberto Miranda.
“Actualmente, tenemos tres grupos de adultos mayores y uno de niños realizando ejercicios con nosotros. Influye favorablemente en la evolución de cualquier enfermedad, lo mismo en una oncológica que en la hipertensión, asma, las transmisibles y no transmisibles. Con sus ejercicios, se fortalece el sistema inmunológico y, por tanto, interviene en la defensa de nuestro organismo”.
Por otra parte, la gimnasia con las embarazadas en el Hogar Materno, sirve como psicoprofilaxis en etapas avanzadas de la gestación.
“Hace 17 años trabajo la actividad física comunitaria desde el Inder. Para mí, es una razón de ser mejorar la calidad de vida de las embarazadas, ayudarlas en ese momento tan importante en la vida de una mujer”, sostiene Dionys Soroa Martínez, profesora de Actividad Física Comunitaria.
“Pero he perseverado tanto con el adulto mayor como con los niños en el programa Educa a tu hijo.
“Las gestantes pasan un poco de trabajo al principio; algunas sienten el temor de la primera vez. Se les brinda un tratamiento diferenciado y, quienes llevan más tiempo enseñan a las otras, junto con el profesor y la enfermera del Materno. Es un intercambio entre médico, enfermera y profesor de actividad física comunitaria”, agregó.
“El entrenamiento y la preparación que aquí reciben, son el preámbulo al parto respetuoso por el cual apuesta nuestro sistema de salud que, en alianza con el Inder, diseña la atención integral a la madre y su bebé desde concepciones cada vez más humanizadas”.
María de Los Ángeles Carrillo, enfermera del Hogar Materno, explica la importancia de esos ejercicios de psicoprofilaxis del parto, en el último trimestre de embarazo. “Ayudan a que la paciente esté preparada para expulsar el feto con mayor facilidad, al llegar al salón.
“Contribuyen a que la llamada bolsa haga una ruptura temprana, expulse el líquido amniótico y al niño, además de mayor facilidad para la salida de la placenta. Llevo aquí 27 años, y siempre hemos tenido el contacto con el Inder como parte de una relación muy favorable; se realiza la profilaxis las tres veces a la semana”.
De modo que la cultura física sigue estando presente en muchos ámbitos, como proceso necesario a favor del bienestar y la salud de los cubanos.



