Cuba ha mostrado un buen desempeño en el VI Clásico Mundial de Béisbol y ha enseñado armas para avanzar a la segunda ronda; por eso, pese a caer ante Puerto Rico en su partido del lunes, tiene otra oportunidad de continuar, si vence a Canadá mañana miércoles.
Frente a los anfitriones, en el Estadio Hiram Bithorn, de San Juan, los nuestros apenas pudieron conectar dos jits, de modo que cedieron por marcador de 1-4. Era el duelo de invictos del Grupo A, y aseguraba el boleto a los cuartos de final del torneo en Houston.
Solo Alfredo Despaigne, con doblete impulsor en la sexta entrada, y Yiddi Cappe, con sencillo, consiguieron descifrar los envíos de los lanzadores boricuas. Eso no bastaba para aprovechar las seis bases por bolas que concedieron los serpentineros rivales.
Las estadísticas lucen aterradoras para los bateadores dirigidos por Germán Mesa: 15 jits en 80 veces al bate, para un apagado 170 de average. ¡Lo contrario de un picheo formidable!
Tampoco el “Team Rubio” hizo sonar los maderos mucho más (seis inatrapables). Pero, en el segundo episodio, ante el abridor Julio Robaina (de San Antonio de los Baños), el receptor Martín Maldonado pegó un doble con bases llenas y limpió las almohadillas. Luego sumó otra carrera mediante elevado de sacrificio de Carlos Cortés en el quinto.
Ahora, con balance de dos victorias y un revés, Cuba habrá de vencer a Canadá este miércoles, colgada del brazo del estelar Liván Moinelo y de otros que igualmente han lucido muy bien, como Yariel Rodríguez y Raidel Martínez. Eso sí, tendrán que ser secundados por una ofensiva a la altura.
Triunfar es posible. Los norteños mordieron el polvo ante Panamá, ya eliminado y al que los de la mayor de las Antillas superaron en su primera fecha. Por supuesto, ningún juego es igual a otro.
De ganar y pasar a cuartos de final, chocarían contra los equipos que lleguen desde el Grupo B, presumiblemente Estados Unidos y México.

