Luego de la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional uno de los microsistemas que se activa en Artemisa, como prioridad de la Empresa Eléctrica Provincial, es el que abastece al circuito del Hospital Comandante Pinares, en San Cristóbal.
Desde las primeras horas de la madrugada de este domingo se habilitó el sistema de isla para el funcionamiento del Circuito 320 que energiza la institución y llega al barrio conocido como EJT.
Esta solución pertenece a la subestación de El Maní y, de hacerse necesario, la estrategia es enlazar los grupos electrógenos de Mango Jobo y uno ubicado en la propia zona para que se incorpore a la generación el circuito 340, que comprende a todo el consejo popular Los pinos donde se encuentra la fuente de abasto de agua que le suministra el líquido al hospital.
Solo así la institución de salud puede prestar la totalidad de sus servicios, incluido Hemodiálisis uno de los que más agua demanda.
Yolani Torres Martínez, director del hospital aclaró que «estuvimos trabajando con el grupo electrógeno hasta alrededor de la una de la madrugada de domingo, sin problemas, rotando las áreas altas consumidoras de energía para aminorarle la demanda de energía al grupo, que solo no puede con toda la carga del hospital».
«Desde esa hora recibimos energía de la isla de Mango Jobo, el hospital trabaja con normalidad, aunque los fines de semana son días de menor actividad. Amanecimos con agua suficiente para las actividades de la jornada».
La vitalidad de los servicios de salud es siempre la máxima prioridad ante contingencias de esta naturaleza. El policlínico Camilo Cienfuegos de esta localidad, cuenta con módulos fotovoltaicos instalados que se suma al trabajo del grupo electrógeno; mientras que en el policlínico de Santa Cruz espera por el montaje de sistemas generadores con energías limpias.

