Los goles y la alegría desafían la dura escasez de combustible: si no se pueden organizar eventos provinciales, las comunidades toman el protagonismo, como ocurrió en San Cristóbal con la celebración de la Copa Esteban Martínez in Memoriam.
Para sorpresa de todos, fueron los juveniles sancristobalenses quienes se proclamaron campeones, dirigidos por Robert Luis Rodríguez Pérez, un entrenador de apenas 20 años.
“Nadie esperaba que se coronaran, pues cuentan con jugadores de solo 16 a 18 años. Sin embargo, supieron venir de abajo y vencieron a todos los equipos, incluyendo al de la Academia Provincial”, comentó Luis Roberto Rodríguez Martínez, jefe de Reglas y Arbitraje de la Comisión Provincial de Fútbol.
“El partido final el domingo culminó 2-2 en el tiempo reglamentario. López Peña comenzó ganando 1-0 al minuto 3. Los juveniles igualaron al minuto 18, y una vez más tuvieron que remontar otra anotación en contra al 63, con una diana al 74.
“Fue un golazo desde 30 metros de un niño llamado Marco Rodríguez, con solo 17 años. Golpeó un tiro libre y lo anidó en el ángulo de 90 grados de la portería de López Peña. Después, en la tanda de penales, no perdieron nunca el control, y estuvieron arriba siempre”.
Tras los juveniles, se ubicaron los onces de López Peña y de la Academia Provincial; a continuación, Los Pinos, San Cristóbal y Modesto Serrano. La copa contó con la presencia de árbitros nacionales.
Rodríguez Martínez informó que el líder goleador resultó Reynier García, de López Peña. De los juveniles fueron el mejor jugador del torneo, Ronny Capetillo; el mejor portero, Anthony Hernández; y el mejor entrenador, Robert Luis Rodríguez Pérez. Entre los árbitros sobresalieron Amaury Morales y Nelly González.


