En medio del complejo escenario energético y de combustible que enfrenta Cuba, la Escuela Especial Secundino Martínez Sánchez, de Bahía Honda, ha puesto en marcha un plan de acción para asegurar la continuidad del proceso docente educativo con los 108 educandos que atiende.
Vicente Portales, director del centro, explicó las principales medidas adoptadas. «Entre las primeras acciones estuvieron la realización de un claustro docente para informar al colectivo de trabajadores sobre las nuevas adecuaciones, y una escuela de orientación familiar dirigida a los padres y tutores, con el objetivo de explicarles las modificaciones en el funcionamiento habitual de la institución. Una de las decisiones más significativas fue la reubicación de ocho docentes que residen en comunidades alejadas del centro».
Según detalló Portales, dos maestros fueron ubicados en Las Pozas, uno en Morrillo, tres en Harlem, uno en Pablo de la Torriente Brau y uno en Silvio Caro. Esta medida permite mantener la atención pedagógica de 58 alumnos que viven en esas localidades y que presentan necesidades educativas más complejas, garantizando así la continuidad de su seguimiento y atención especializada.
La dirección del centro también realizó ajustes razonables en los programas educativos y reorganizó la fuerza laboral disponible para asegurar que los estudiantes reciban actividades docentes de calidad, adecuadas a sus particularidades. Paralelamente, aumentó el control sobre la asistencia diaria de alumnos y trabajadores, e implementaron medidas de ahorro energético que incluyen la desconexión de equipos electrodomésticos del Sistema Electroenergético Nacional.
El director precisó que la escuela cuenta con una matrícula total de 108 educandos, de los cuales 81 son seminternos, 21 internos (distribuidos en los diferentes consejos populares) y 6 externos.
«La plantilla total del centro es de 78 trabajadores, de los cuales 58 son docentes y 20 pertenecen al personal de apoyo», agregó.
«Debido a la crisis de combustible, que también afecta el suministro de alimentos, desde hace una semana nos vimos obligados a suspender el servicio de almuerzo para los estudiantes seminternos. Ahora no todos los alumnos regresan en las tardes; se prioriza la asistencia de aquellos que viven más cerca de la instalación», explicó.
A nivel provincial, Carmen Lieng Vega Díaz, jefa del departamento de Educación Especial, informó que de las 12 instituciones de este tipo en la provincia, solo una —la escuela de conducta— no está prestando servicios actualmente, debido a que su matrícula de 4 educandos de secundaria básica fue reubicada en centros de sus municipios de origen.
Vega Díaz destacó que, a pesar de las vicisitudes, solo la Secundino Martínez Sánchez mantiene inactivo el servicio de elaboración de alimentos. «El funcionamiento de los comedores depende de la disponibilidad de alimentos en cada territorio y de las gestiones de las unidades de aseguramiento».
«La Educación Especial en la provincia, es una prioridad en la asignación de combustible para la permanencia de los educandos en las escuelas especiales, nuestra razón de ser», subrayó.



